Habrá funciones en Puerto Madryn, Trelew y Rawson. La obra se basa en un expediente policial de la localidad bonaerense de Las Flores de 1909.

Con el auspicio del Gobierno del Chubut, a través de la Secretaría de Cultura, la comedia del arte criolla “La Denuncia” estará presentándose en distintas localidades de la provincia.

Escrita por Rafael Bruza, con la dirección de Claudio Martínez Bel y un elenco conformado por Marcelo Curotti, Gastón Ricaud, Nestor Caniglia y Federico Cécere; la obra se basa en una denuncia verídica ocurrida en 1909 en la provincia de Buenos Aires, que nos introduce a una pintura de Molina Campos, de la Comedia del arte o del más puro sainete porteño, pero en esta puesta tienen además una impronta campera, de tierra adentro, con la potencia de esas voces que todavía resuenan en muchos de nosotros.

Las funciones tendrán lugar el viernes 30 en Puerto Madryn, a partir de las 21:30 horas en el “Cine Teatro Auditorium”; el sábado 1º de julio será en Trelew, a las 22:30 horas en el teatro Español; y el domingo 2 de julio estará en Rawson, desde las 21:00 horas en el Cine Teatro “ José Hernández”.

LA OBRA

El deseo es ubicar la obra a principios del siglo XX y que actores de esa época representen esta historia.  Vestuarios, máscaras, pelucas y objetos están ya en escena, a la vista del público que espera la llegada de los actores para que los habiten.

La historia plantea el recorte de una época, un viaje al pasado de los tiempos, a aquellos tiempos de gauchos, locomotoras y velas. El exilio del hombre, la zafra,  y la mujer que espera su regreso, condenada al olvido.

Las mujeres de esta historia son disputadas, en un espacio que las coloca a la espera, donde la vuelta al hogar, el trabajo digno y el amor, serán sus pilares.

Esta denuncia, esta historia real del 1909, describe a una mujer víctima, arraigada a  los valores culturales y morales dominantes de aquella época que la encuentran dependiente de una figura masculina, que cargue con la responsabilidad económica de la casa.

La mirada masculina no juzga ni castiga,  la voz femenina no es acallada, por el contrario,  se reafirma y se llena de valor para denunciar.

La  mirada crítica es, en todo caso, hacia el discurso patriarcal de la época y su relación con las representaciones artístico-culturales.

PUESTA EN ESCENA

La idea de la puesta en escena es configurar distintas temporalidades a través de la composición de los objetos y los cuerpos en el espacio. Se plantea en el foro del escenario el camarín de los actores de principios de siglo, los cuales llegan con sus valijas repletas de vestuarios, pelucas y objetos a representar esta denuncia policial.  Se instala así una convención teatral donde el espectador es cómplice del detrás de escena de la representación, el Teatro dentro del Teatro.

En escena, solo una tela pintada representando un viejo piso de madera gastado, mientras los espectadores presencian la llegada de los actores al teatro, los ven saludarse, cambiarse y prepararse para la función. Una vez preparados los objetos que entraran en acción, ya cambiados y en sus lugares, los actores se colocan las máscaras, las pelucas y ¡comienza la función!

Todos los personajes de la obra a representar por estos actores de principios de siglo, llevan Máscaras de nariz, pómulos y labio superior o bigotes.

Los efectos lumínicos se utilizarán como delimitadores del espacio. Se va a diferenciar claramente el camarín del fondo con el escenario de la representación, y a su vez, la escena tendrá diferentes planos de acción; el presente en la comisaría donde se lleva a cabo la denuncia, el pasado que nos acerca a las vidas de los personajes, y los monólogos reflexivos de Bonifacio Estrella.