Nicolás Seoane, el contacto comercial entre la empresa marplatense y Poseidón, dijo que la droga en las cajas de langostino fue una maniobra del español Salvador Parra Gómez sin su conocimiento.

En una nueva audiencia en el Casino de oficiales del Penal Federal de Rawson, Nicolás Seoane contó que el empresario español le compró merluza para exportar a África vía España. En febrero de 2013 enviaron 3 contenedores de 66 mil kilos al puerto de Valencia adquiridos a Poseidón, con quien Seoane ya tenía relación comercial.

Detalló la relación comercial que mantuvo con el español y que en uno de los pedidos de mercadería Parra Gómez le pide que incluya en una exportación desde Madryn un empaque de langostino almacenado en Mar del Plata y que no habían podido embarcarlo.

El langostino había sido empacado en la empresa que el español “fundó” en Mar del Plata y que el taxista Juan Eduardo Burgos era “socio fundacional”. Seoane dijo que al llegar a Madryn no pudieron exportarla ya que el permiso del SENASA era trucho y decidieron almacenarlo hasta resolver la cuestión.

Parra les hace una nueva compra de merluza para su exportación y es ahí que Seoane, junto a directivos de Poseidón, deciden re empaquetar los langostinos marplatenses con la marca de Poseidón y simular que la carga era de la pesquera y no de Parra.

Para el broker de pescado esa maniobra de cambio de cajas posibilitó que se descubra la droga ya que hasta ese momento desconocían el contenido.

De esta manera responsabilizó a Parra Gómez en el intento de traficar droga a España desde la pesquera Poseidón.