En tiempos en los que miramos con mucha atención hacia el río Chubut y el dique por la falta de agua potable en el VIRCH, el profesor Ricardo Lagiard, colaborador de Trelew Noticias, recuerda un nuevo aniversario de la represa y varias promesas incumplidas…

Hoy, 19 de abril, se cumplen 54 años desde la inauguración del dique Ameghino y 74 desde su génesis.

Para quien tiene un minuto para la reflexión, vivir hoy en Chubut es una experiencia amarga.

Las fotos del dique que muestra la prensa, preocupan.

Las ciudades del VIRCH padecen la falta de agua potable, mientras vigilan el nivel del río de arcilla que satura la única planta que abastece el noreste de la Provincia.

El Gobernador va y viene con los ministros de la Nación tratando, desvelado, de “apagar el incendio”.

Chubut no es novata en estas lides. Los colonos galeses aprendieron a vivir con la amenaza y nos lo contaron en sus diarios. Y sin ir muy atrás, quienes estábamos aquí en 1998 la conocemos, aunque según el censo, alrededor de un tercio de la población recién había nacido (1996) y por lo tanto, la ignoran.

Los mayorcitos recordarán las numerosas batallas de Alfredo Villarreal, en los años ’70, en su lucha por lograr que se completara el proyecto del dique Ameghino de 1943, que incluía un canal derivador y un dique compensador.

En 2008 la Universidad de Córdoba elabora un proyecto de dique Las Piedras, a fin de regular y proveer agua a distintos aprovechamientos hídricos ubicados aguas debajo de la presa. Se destaca entre ellos la provisión de caudales de riego a 35.000 Ha en la Meseta Intermedia a través de canal derivador a ser construido en el futuro.

Pero ni el presente ni el futuro llegaron jamás.

Tenaz, Don Alfredo reaparece en los medios en 2012 ante el anuncio de la construcción del “Azud y Canal Derivador”. Pero pasaron ya 5 años sin resultados. Perdón: pasaron ya 54 años y muchos gobernadores. Resultado: cero.

Quienes hemos visto el poder del agua de cerca, dormimos preocupados. Tantos funcionarios han hablado tantísimo de la limpieza del cauce, pero sin soluciones. No hay a lo largo del Valle estaciones que informen al vecindario sobre los niveles, como tampoco se ha educado a la población –a lo largo de todos esos gobiernos- sobre el modo de organizarse para manejar las catástrofes.

La renombrada Cooperativa, concesionaria del Municipio, sale al son de las alarmas, a “fabricar” agua potable para unos 250.000 desesperados chubutenses.

Por el Municipio de Trelew han pasado unos 40 intendentes. Por la provincia de Chubut unos 25 gobernadores. Y algunos aún andan por aquí, viviendo de la política, y de nuestros bolsillos. Pero fue sólo eso: pasaron. Sólo quedaron los retratos en el hall, y nuestras carencias.

Y tras de la cal, va la de arena. Me pregunto: ¿qué hemos hecho los vecinos para mejorar nuestro diario vivir? No vemos comisiones –como las hubo en otros tiempos- pujantes, exigiendo acción al Estado, o en todo caso, apoyando sus iniciativas. ¿Cuánto de nuestro tiempo cotidiano dedicamos a la cosa pública?

Yo he hecho mi parte al escribir estas líneas para que Usted lea y reflexione. Usted, ¿qué ha hecho por su vecindario, su ciudad, su provincia, su familia? Por Usted mismo. Las naciones pujantes son grandes porque así son sus Pueblos: pujantes. ¿No le parece?