Foto: estado actual del potero chino abandonado en el Muelle Storni.

El potero chino abandonado en el Muelle Storni ya tiene definido su futuro como nuevo parque submarino para Puerto Madryn. Vence el plazo del edicto que convoca a los responsables del buque a hacerse cargo.

El ingeniero Osvaldo Sala, interventor de la Administradora Portuaria, adelantó que están avanzados los trámites para que Prefectura ceda el buque para su posterior hundimiento.

Consideró que podría hacerse antes del 25 de mayo y que los operadores de buceo junto al Ministerio de Turismo de provincia ya definieron el lugar donde quedará definitivamente.

Sala aclaró no obstante que antes de proceder al hundimiento deberán completar el estudio de impacto ambiental pedido desde Ambiente. Al respecto recordó que el buque abandonado ya fue vaciado de líquidos, combustibles, aceites, y sentina; y sólidos.

 

El Hu Yun Yu 809 quedó abandonado en el puerto de Madryn con sus 31 tripulantes a bordo, por la empresa armadora propietaria del buque. 15 fueron repatriados vía aérea a China en agosto de 2015, y un marinero murió por un cuadro de hepatitis B agravado por las condiciones de habitabilidad de su camarote, con filtraciones de líquido refrigerante.

Los restantes, quedaron totalmente abandonados a su suerte hasta noviembre de 2015 cuando fueron trasladados en colectivo a Buenos Aires en un operativo coordinado de Migraciones con la embajada china en nuestro país. Causó sorpresa ya que no fueron informados del movimiento, ni la Administradora Portuaria ni Prefectura de Puerto Madryn.

El potero chino fue descubierto en abril del 2015 pescando ilegalmente en aguas argentinas. Intentó escapar pero un desperfecto en las máquinas posibilitó que sea detenido por Prefectura y remolcado a Madryn.

A partir de allí comenzó un derrotero de las autoridades para dar con la empresa armadora a la que se le notificó la multa de 10 millones de pesos más la incautación de las 600 toneladas de pescado fresco de sus bodegas.

Finalmente la empresa y sus representantes se fueron del país y los marineros quedaron abandonados. La carga de pescado fresco se pudrió por falta de frío de las cámaras que dejaron de funcionar y el Municipio debió disponer nuevos cuencos para enterrarlos.