La 38° Edición de la Fiesta se llevará a cabo del 12 al 20 de agosto.

Se podrá disfrutar de una variada programación de actividades pensadas para que no solo el amante del esquí sea protagonista. Rugby, muñecos de nieve bañados en chocolate, salidas nocturnas de La Trochita, concurso de disfraces, gastronomía y cultura local, serán solo algunas de las opciones para vivir la magia de la nieve.

La Fiesta es una de las más antiguas del país,  impulsada por los vecinos de Esquel, tiene como principal propósito dar a conocer su centro de esquí, “La Hoya”.  El Secretario de Turismo de Esquel, Diego Lapenna expresó: “hace 38 años que inició este evento que para nosotros es muy especial, porque a partir de ello comenzamos a ser visibles como una de las propuestas más importantes de esquí en la Argentina, pero además, nos permite difundir la cultura de la nieve de nuestra querida Patagonia”.

Las actividades darán comienzo con una de las jornadas del Test Match del Rugby Extreme, el sábado 12 de agosto, un evento muy particular que fusiona los valores del rugby con el turismo. El deporte de la ovalada en su versión Extreme con 6 jugadores por equipo, ya tiene su hogar natural en la nieve y recibirá este año a figuras como “Nacho” Fernández Lobbe y Serafín Dengra, ex pumas que le darán un salto de categoría a la disputa en la nieve.

El mismo día llegando la tardecita, se realizará la tradicional bajada de antorchas por las pistas de La Hoya, un espectáculo maravilloso que iluminará el cerro con cientos de esquiadores descendiendo lentamente, paseando, dando la bienvenida a esta mágica fiesta. La noche culminará con el tradicional tercer tiempo del Rugby en una fiesta en la base del cerro organizada por el club Slalom, música, comida, cerveza artesanal y mucha diversión para terminar la jornada.

Una de las propuestas que se suma a esta semana festiva es el paseo nocturno de La Trochita, este emblemático hito histórico y cultural no solo de la Patagonia sino de la Argentina, realizará el día 17 de agosto una salida especial hasta la estación Nahuel Pan, emprendiendo el regreso del trayecto, observando el cautivante resplandor de la ciudad de Esquel.