En la asamblea de accionistas del Banco del Chubut de este viernes 8 de mayo, se hará efectiva la propuesta del gobierno para designar como nuevo director al economista Javier Alvaredo, en reemplazo del renunciante Julio Ramírez, mientras se espera el tratamiento por parte de la Legislatura, del pliego que lo designa como nuevo presidente de la entidad.

Alvaredo, de 55 años, tiene previsto arribar mañana a Rawson en auto, y deberá cumplir con el aislamiento obligatorio de 14 días, por lo que participará de la asamblea por videoconferencia. En la oportunidad, y hasta que esté el acuerdo de la Cámara de Diputados, se lo designará como vicepresidente 1° a cargo de la presidencia del directorio.

Previo a su viaje vía terrestre desde Buenos Aires, el economista mantuvo una breve charla con ADNSUR en la que deslizó algunas de las ideas que tiene en mente aplicar al frente de la entidad bancaria, que dijo, pretende que sea más amigable a la hora de pedir garantías a las empresas, y que aporte imaginación en la búsqueda de herramientas para recuperar la economía.

Reconoció Alvaredo que la relación con el gobernador Mariano Arcioni comenzó el año pasado, al venir a la provincia junto al equipo que conduce Miguel Peirano (ex ministro de Economía de Néstor Kirchner en 2007) para brindar asesoramiento en el armado de un plan de reactivación productiva de la provincia, y en el diseño de propuestas para atenuar los costos impositivos en la región. Luego de aquella experiencia, quedó un contacto permanente entre ambos, y luego “Mariano me sondeó si me interesaba el desafío de conducir el banco y la verdad es que no lo dudé”.

Para este economista que ahora se sumará al equipo provincial, enfrentar un momento de incertidumbre como el actual exige “evaluar de una manera un poco más amigable las perspectivas de una empresa”, y para ello, “hay que procurar apoyarse en los estímulos que está ofreciendo la política monetaria a través del Banco Central”. En todo caso, sostuvo que la tarea después será “ver con qué tipo de garantías se puede trabajar, y acercarse a la gente”, ya que los clientes principales son los empleados que cobran sus haberes, por lo que “hay que analizar cuáles son sus necesidades, la situación ha cambiado y hay que ver de qué manera el banco los puede ir ayudando”.

Al ser el banco “un patrimonio de los habitantes de la provincia”, afirmó el Alvaredo que “claramente hay una responsabilidad que es innegociable, más allá de la regulación del Banco Central, que es la transparencia que tiene que haber en los actos, y el profesionalismo en la toma de decisiones”. Además, remarcó que “tiene que haber una alta coordinación con las políticas del gobierno provincial y eso vamos a tratar de fortalecerlo al máximo”.

BANCA PÚBLICA

También brindó su mirada sobre el rol que juega la banca pública en una provincia, al señalar que “un banco provincial es el agente financiero de la provincia, es un activo muy importante, hay provincias que no lo tienen y lo sufren, como Mendoza o San Juan, por ejemplo”. Indicó que lo difícil de no contar con un banco provincial público se debe a que en el mercado “hay tasas de interés astronómico que hacen imposible el desarrollo de la actividad productiva”.

Alvaredo destacó al respecto que “hay circunstancias en los que la banca pública tiene un rol diferente que la banca privada”, porque en esta última, “el objetivo es maximizar beneficios”, y si bien “es bueno que un banco público tenga beneficios, porque eso te está diciendo que los riesgos que se han tomado fueron bien evaluados y que ha ayudado a sus clientes a que les vaya bien”, por el otro dijo que  “también es cierto que hay veces, y una situación de pandemia como la actual lo amerita, donde hay que tratar de ser más imaginativo”.

Finalmente, destacó el estado actual del Banco del Chubut, al precisar que “por lo que se ve de acuerdo a los balances y los números, es un banco que está sólido, con un tamaño que lo hace bastante manejable, que tiene recursos humanos bastante estables, así que esperemos poder estar a la altura del desafío”. Y concluyó que “esperemos dar una dinámica donde la gente se sienta más apoyada por una institución que está sana, es solvente, no está sobredimensionada, por lo que la idea es cuidarla y que su rol sirva para colaborar con la recuperación de la economía real”.

Fuente: ADNSur