FERRO PENÍNSULA VALDEZ

Esta mañana en un sanatorio de la Ciudad de Buenos Aires a la edad de 75 años falleció Emilio Jorge Ferro, miembro de una reconocida familia ganadera de la Península de Valdés.

Emilio Ferro de su unión con Susana Cereijo tuvo seis hijos, Emilio; Santiago; Silvestre; Alejandro; Laura y Florencia. Alejandro Ferro, es el actual presidente de la Cooperativa Eléctrica de Puerto Pirámides.

Emilio Jorge Ferro, nieto del fundador de Estancias Ferro, en los años 80, se hizo cargo del manejo de las explotaciones ganaderas familiares en la península Valdés.

La historia de la familia Ferro está íntimamente ligada a la Península desde que en el año 1888 el piamontés Alejandro Ferro llegó a la zona y descubrió la existencia de importantes salinas que podrían abastecer a los saladeros de carne que era exportada a europea.

Fue así como Alejandro Ferro junto a otras personas forman una sociedad para su explotación y construyeron el Ferrocarril de Península Valdés que funcionó durante 10 años y unía las Salinas Grandes con Pirámides, puerto desde donde se embarcaba hacia Buenos Aires y Montevideo la producción chubutense de sal, actividad esta que fue uno de los orígenes del asentamiento de población y desarrollo en Península.

Paralelamente con majadas que fue trayendo de Carmen de Patagones, Alejandro Ferro pobló la hoy estancia La Adela, llamada así en homenaje a su esposa, y allí en la década de 1920 comenzó la producción de lana.

Para mejorar la raza Ferro compró en Australia carneros Merino Australiano.

Las actividades ganaderas fueron continuadas por Emiliano Eugenio Ferro hijo del pionero, protagonista de un hecho que tomo notoriedad nacional cuando en los años 60, en un vuelo hacia La Adela en aguas del Golfo Nuevo diviso y denunció la presencia de un submarino desconocido, lo que motivo una intensa e infructuosa búsqueda aérea y marítima del mismo.

Desde los años 80, por el hoy fallecido Emiliano Jorge Ferro, nieto del emprendedor original fue quien tomó bajo su responsabilidad las explotaciones ganaderas avanzando en la promoción y exportación de la producción lanera de La Adela a Francia, Italia, Alemania, Inglaterra y Holanda.

Los 2000 fueron años de sequias, cenizas volcánicas que provocaron gran mortandad de ovinos y una caída en el campo patagónico, la que hoy aún no se ha logrado superar.