HORACIO GÓMEZ

Era un reconocido vecino de la ciudad y tuvo un paso por la política en 2003, cuando ganó  la intendencia de la mano del dasnevismo. Ocho meses después debió renunciar en medio de una crisis política dentro de su propio partido.

El escribano Horacio Gómez, un reconocido vecino de Trelew, falleció en las últimas horas en la ciudad de Buenos Aires, donde estaba internado, confirmaron fuentes familiares.

Gómez, que tenía 65 años y una vasta actividad profesional en la zona del Valle, fue una de las sorpresas políticas de 2003, cuando sin experiencia política se presentó y ganó las elecciones para la intendencia de Trelew, de la mano del PJ y con el aval de Mario Das Neves, que en aquellas elecciones se convirtió por primera vez en gobernador.

Sin embargo, el mandato de Gómez duró apenas ocho meses, cuando debió renunciar acosado por una fuerte crisis interna en el PJ trelewense. Su salida adelantada en agosto de 2004 dio paso a nuevas elecciones, realizadas en noviembre, donde ganó otro peronista respaldado por Das Neves: César Gustavo Mac Karthy.

Algunos años después de su renuncia estalló un escándalo de espionaje ilegal en la Base Zar de Trelew que lo volvió a poner en el tapete. Es que las tareas de los espías de la Armada no sólo avanzaban sobre la actividad política de las personas, sino también sobre su vida privada, incluyendo supuestos estados de salud.

«Seis meses de vida»

En uno de los documentos presentados por el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) quedó al descubierto el seguimiento que un integrante de la Oficina de Inteligencia de la Base Zar había realizado sobre Gómez cuando era intendente electo en 2003: “Se ha tomado conocimiento que el electo intendente de la ciudad de Trelew, Horacio Gómez, está padeciendo una enfermedad terminal (cirrosis hepática) y que según algunos facultativos le quedarían seis meses de vida”.

El informe estaba fechado el 3 de diciembre de 2003 y según consta en el mismo, fue realizado en forma personal por el entonces teniente de navío Omar Eduardo Merlo, uno de los marinos condenados en 2012 por las actividades ilegales.

“Estoy fenómeno, voy a vivir hasta los 98 años”, dijo en sorna Gómez al enterarse del informe de los espías ilegales.

Fuente Jornada