Pumas y zorros avanzan sobre los campos de la meseta de la provincia y generan grandes pérdidas económicas a los productores. Según refleja un estudio del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en la última década se perdió la mitad del stock ovino y la preocupación de los productores es que el avance de estos animales haga desaparecer a las ovejas, fundamentales para el desarrollo económico de la zona.

Ricardo Irianni, presidente de la Sociedad Rural del Valle, alertó sobre la situación que se atraviesa en la región a raíz del ataque de predadores hacia las ovejas. Irianni analizó la situación y la comparó con lo ocurrido en la provincia vecina de Río Negro: “El puma estuvo siempre, está y estará. El tema es la proporción en la que está y el daño que le hace a los productores. En el sur de Río Negro los productores, cansados de esta pelea desigual, han reemplazado la oveja por la vaca, que tiene mayores condiciones naturales para su defensa. Entonces el puma, buscando alimento se ha ido corriendo para el sur”.

“El avance de un puma puede matar 24 animales en un día. Hoy vamos a comprar un cordero y estamos hablando de 3 mil pesos. 20 animales en una noche son 50 o 60 mil pesos”, detalló.

El presidente de la Sociedad Rural del Valle también remarcó la gravedad que significa la cantidad de campos abandonados en la zona de las mesetas, una situación que beneficia el avance de los predadores: “Hay campos que se han abandonado o están subocupados, y eso hace a una multiplicación natural de la especie que sale en búsqueda del alimento”.