El presidente de la Unión Industrial de Tucumán y dueño del ingenio Los Balcanes, Jorge Rocchia Ferró, aseguró que la Argentina produce 1.300 millones de litros de alcohol por año y responsabilizó a los «intermediarios» por el desabastecimiento y la suba de precios.

El empresario tucumano aclaró que si el litro de alcohol llegara al público porteño o de cualquier otra provincia a 100 pesos «sería racional», pero más de eso «sería irracional y un abuso sobre el bolsillo de las personas».

«Es terrible lo que está sucediendo en el mercado de alcohol, un producto que sobra. No hay forma de que falte, Argentina produce 1.300 millones de litros. Yo le pido al presidente Alberto Fernández que nos de una audiencia, así le explicamos esta situación», dijo Rocchia Ferró.

El industrial indicó que los camiones de alcohol salen de los ingenios tucumanos y van a los fraccionadores, y luego de allí se distribuye a los grandes supermercados y a los mayoristas, que luego lo colocan en los comercios de barrio.

Rocchia Ferró aclaró que los ingenios tienen «precios máximos» establecidos en acuerdo con la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, por lo que el litro de alcohol sale de la industria a un precio de 39,99 pesos más IVA, puesto en la puerta del fraccionador (que está en Buenos Aires).

El ingenio Los Balcanes, por ejemplo, ofrece el bidón de cinco litros de alcohol a 250 pesos al público, pero ese mismo producto se consigue hasta en 3.900 pesos en páginas de comercio electrónico.

«El problema está en los intermediarios que están ganando mucho dinero en medio de esta crisis terrible».

«Si usted me pide que yo mande cinco, siete o diez camiones de alcohol, se lo mando, nosotros tenemos reservas y en quince días comienza una nueva zafra», dijo el industrial.

Rocchia Ferró insistió con que el desabastecimiento actual y la fuerte suba de precios que se registró para el alcohol (tanto líquido como en gel) «es un problema de intermediación, porque alcohol hay y de sobra. Lo que estaría faltando es observar qué pasa con el fraccionado que se hace en Buenos Aires».