
Pumas y pingüinos en la Patagonia: por qué un comportamiento natural generó interpretaciones erradas
Chubut20/12/2025
REDACCIÓN
La circulación de imágenes y publicaciones sobre pumas alimentándose de pingüinos en el sur patagónico volvió a instalar lecturas alarmistas sobre procesos naturales. En una entrevista en #LA17, el licenciado en Gestión Ambiental Víctor Fratto, referente de Refaunar, aportó contexto científico para comprender qué ocurre en zonas protegidas donde los ecosistemas recuperan su equilibrio.
Fratto explicó que el escenario observado se vincula con la creación del Parque Nacional Monte León, en Santa Cruz, un área donde la protección permitió la recuperación de especies que antes estaban desplazadas. “A partir de la creación del parque empieza a restaurarse el ecosistema y aumenta la población de pumas que había en ese lugar antes”, señaló, y aclaró que ese crecimiento habilita nuevas interacciones con otras especies nativas.
OTRAS NOTICIAS:


El especialista remarcó que la presencia de pumas cazando pingüinos no representa una anomalía ni un riesgo para las colonias. “Lo que estamos viendo es algo absolutamente normal”, afirmó, al tiempo que destacó que la población de pingüinos no muestra caídas asociadas a este comportamiento. Según explicó, para que existiera un impacto real debería darse una concentración inusual de depredadores, algo que no sucede.
Uno de los puntos que más inquietud generó en redes sociales fue la idea de que los pumas modificaron su dieta de manera permanente. Fratto fue claro al respecto: “El puma mayormente se alimenta de guanacos”, indicó, y agregó que el consumo de pingüinos aparece de forma estacional, ligado a la presencia de las colonias. Cuando los pingüinos migran, el puma amplía su área de desplazamiento en busca de otras presas.
OTRAS NOTICIAS:
En ese marco, el referente de Refaunar subrayó la preferencia de los pumas por la fauna nativa, un dato respaldado por estudios de larga data. “Si los pumas tuvieran preferencia por el ganado, en Patagonia no habría ganado”, sostuvo, para explicar por qué la especie no puede ser reducida a un conflicto productivo permanente.
Fratto también puso el foco en el rol ecológico del puma como depredador tope, una figura central para la salud de los ecosistemas. “Los predadores tope son importantísimos porque mantienen la salud del ecosistema”, explicó, y comparó su función con la de otras especies en distintos ambientes naturales. En ese proceso, suelen capturar animales más débiles, lo que fortalece a las poblaciones en el largo plazo.
OTRAS NOTICIAS:
El informe que dio origen a la polémica aportó, además, observaciones novedosas sobre el comportamiento del puma. Fratto contó que los investigadores detectaron conductas sociales poco habituales en la especie durante los episodios de caza de pingüinos. “El puma es un animal solitario y acá se quedaban todos juntos, sin evitarse”, relató, un dato que abrió nuevas líneas de análisis científico.
Otro aspecto que el especialista consideró relevante fue el impacto negativo de prácticas humanas como el uso de cebos envenenados, una acción prohibida que altera el equilibrio natural. “Matar un puma deja libre un lugar que puede ocupar otro con hábitos distintos”, explicó, y advirtió que esas intervenciones suelen agravar los problemas que buscan evitar.
OTRAS NOTICIAS:
En el cierre de la entrevista, Fratto insistió en la necesidad de no romantizar ni demonizar la naturaleza, sino comprenderla desde sus propios procesos. “La naturaleza es así”, resumió, y llamó a interpretar estos episodios como señales de ecosistemas que recuperan funciones perdidas durante décadas de presión humana.
















