
Seis circuitos accesibles para iniciarse en trekking y sumar senderos en las vacaciones
Turismo03/01/2026
REDACCIÓN
Salir a caminar por cerros, ríos y lagos suele regalar escenas que no aparecen desde la ruta: una cascada escondida, un mirador que abre el horizonte, la sorpresa de la fauna local o el silencio de un bosque que cambia el ritmo del día. Además del paisaje, las caminatas al aire libre aportan beneficios físicos y mentales, porque ayudan a mejorar el ánimo y pueden reducir estrés, ansiedad y síntomas asociados a la depresión. Para quienes recién empiezan, existen recorridos de dificultad baja o media en distintos puntos del país, pensados para completar en pocas horas y volver sin apuro.


Antes de elegir un sendero conviene diferenciar conceptos que a veces se usan como sinónimos. La guía Sofía Graneros, integrante de la Asociación Argentina de Guías de Montaña (AAGM), explicó: “Ambos conceptos hacen referencia a caminatas, pero el senderismo se realiza en un recorrido bien delimitado y sencillo, mientras que el trekking ocurre en caminos que pueden no estar bien marcados, en terrenos más complejos, y a veces, durante más de un día. Por eso es imprescindible contar con el equipo necesario para el desafío”. Esa distinción ayuda a planificar mejor, elegir rutas acordes y no subestimar tiempos ni terreno.
OTRAS NOTICIAS:
En la Patagonia austral, El Chaltén sostiene su fama como punto de partida para caminatas autoguiadas, con circuitos que ganan altura y vistas abiertas al macizo del Fitz Roy. El recorrido más buscado es el sendero hacia la Laguna de los Tres, un trayecto de más de 20 kilómetros ida y vuelta, de dificultad media, que suele demandar entre ocho y nueve horas. La salida arranca en el pueblo, pasa por miradores sobre el valle del río De las Vueltas, se mete en bosques de ñires y lengas, y suma una última subida exigente de piedras hasta llegar a la laguna frente al glaciar, con recomendación clara: salir temprano para regresar con luz.
En Córdoba, una alternativa apta para compartir en familia es el trekking al Mirador del Cerro Pistarini, dentro de una reserva natural protegida ubicada en Embalse de Río Tercero. El sendero suma 6,5 kilómetros entre ida y vuelta y se completa en unas tres horas, con pendiente suave y puntos de descanso donde se pueden escanear códigos QR para conocer información del lugar. Desde el mirador se observa el embalse, la reserva, las Sierras Grandes y parte del Valle de Calamuchita, y el acceso se realiza por la ruta provincial E61, con horarios de ingreso y egreso en temporada de octubre a abril.
OTRAS NOTICIAS:
En el noroeste, La Rioja ofrece un trekking con contenido histórico y un paisaje distinto, en el cerro El Toro, emblema de Villa Castelli, en las Sierras de Famatina. La caminata recorre vestigios de la cultura aguada y pasa por petroglifos, viviendas y corrales, hasta llegar a la Fortaleza del Toro, una formación rocosa con vista panorámica del valle. El circuito presenta dificultad media por pendientes y terreno pedregoso, y se realiza con guía local, que también aporta información sobre vegetación y fauna, como el cóndor andino y un lagarto endémico.
Más al sur, Bariloche suma opciones sencillas para quienes buscan bosques, lago y miradores sin largas jornadas. El sendero del cerro Llao Llao y Playa Tacul recorre cerca de 10 kilómetros y mantiene un ritmo tranquilo en sus primeros tramos, hasta el desvío que sube al mirador de un cerro de 1025 metros con un desnivel moderado. Desde arriba se distinguen el lago Perito Moreno, el brazo Tristeza del Nahuel Huapi y cerros de la cordillera, y luego el camino vuelve al bosque para llegar a la playa de piedras blancas sobre el lago, ideal para descansar antes del retorno.
OTRAS NOTICIAS:
En Neuquén, dentro del Parque Nacional Laguna Blanca, el cerro Mellizo Sur propone un recorrido corto que combina estepa, escoriales y observación de fauna. El sendero suma 3,5 kilómetros y se completa en menos de cuatro horas, aunque el tramo final exige más esfuerzo para alcanzar la cumbre, desde donde se ve la laguna, el parque y zonas cercanas como Zapala. Entre octubre y marzo se suman aves como cisne negro, flamenco austral y halcón peregrino, y el acceso resulta gratuito, con horarios de 9 a 20 y restricciones en temporada, como la prohibición de pesca recreativa.
En la provincia de Buenos Aires, la zona de Tornquist ofrece una experiencia más exigente pero posible de modular según el estado físico y el tiempo disponible. En la estancia Funke, los cerros Tres Picos y Napostá permiten armar una travesía de dos días, con opción de pernocte al aire libre, o elegir una cumbre por jornada y descansar en refugio o camping. El circuito pasa por planicies, un bosque de pinos y eucaliptus y luego sube por el filo hasta la Cueva de los Guanacos, con vista al Tres Picos, el punto más alto de la provincia con 1239 msnm, y requiere registro y permiso autoguiado, con valores diarios y una tarifa diferenciada si se duerme en las sierras.
OTRAS NOTICIAS:
Para una primera salida, los especialistas recomiendan revisar la dificultad real del terreno y calcular tiempos para completar el recorrido con luz diurna, además de consultar el clima del lugar elegido porque accesos y senderos pueden cerrarse con lluvias o vientos fuertes. También resulta importante armar una mochila simple pero completa, con ropa y calzado adecuados, sombrero, abrigo, agua potable, alimentos, protector solar y repelente, sin improvisar con lo mínimo. Por último, el cuidado del entorno forma parte del trekking: respetar senderos marcados, no hacer fuego, no tomar agua de corrientes naturales, no consumir plantas silvestres y regresar con la basura en bolsas cerradas, porque en varias áreas rigen sanciones si no se cumplen las normas.
Fuente: LA NACION.
















