

Sebastián Báez comenzó su camino en el Australian Open con un triunfo exigente que le permitió avanzar a la segunda ronda del certamen. El argentino, ubicado en el puesto 36 del ranking ATP, venció al francés Giovanni Mpetshi Perricard en un partido extenso, cargado de tensión y con pasajes cambiantes que pusieron a prueba su resistencia física y mental.
El encuentro se resolvió por 6-4, 6-4, 3-6, 5-7 y 6-3, luego de tres horas y cuarto de juego. Báez logró imponer su regularidad en los dos primeros sets, donde aprovechó mejor sus oportunidades y sostuvo el ritmo ante un rival con un servicio potente y constante.
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El francés mostró gran fortaleza con el saque y acumuló 30 aces a lo largo del partido. Esa característica marcó varios tramos del duelo y obligó al argentino a sostener largos games desde el fondo de la cancha, con intercambios intensos y alta exigencia física.
Tras perder el tercer set y ceder el cuarto en un cierre ajustado, el partido quedó abierto. En ese contexto, Báez logró mantener la calma y ajustó su estrategia en el quinto parcial, donde redujo errores y aprovechó el desgaste de su oponente para tomar distancia en el marcador.
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El desenlace confirmó el buen momento que atraviesa el jugador nacido en San Martín, quien mostró mayor solidez en los momentos determinantes. El 6-3 final reflejó una diferencia construida desde la constancia y la lectura del partido, más allá de las dificultades planteadas por el saque rival.
Con este triunfo, Báez alcanzó su octava victoria en la temporada 2026, una cifra que resume un inicio de año positivo. En las semanas previas, consiguió resultados destacados frente a Ben Shelton, Taylor Fritz, Jenson Brooksby y Stan Wawrinka, además de disputar la final del ATP 250 de Auckland.
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En ese torneo, el argentino cayó ante Jakub Mensik, pero dejó buenas sensaciones por su nivel sostenido. Esa continuidad se trasladó ahora al primer Grand Slam del año, donde logró romper una racha adversa en el cuadro principal.
Hasta este partido, Báez no lograba una victoria en un torneo grande desde el US Open 2024. El triunfo en Melbourne marca un punto de partida diferente y le devuelve confianza en escenarios de máxima exigencia.
















