

Alianza Lima atraviesa un momento de máxima tensión tras la denuncia por abuso sexual contra tres jugadores del club. Entre ellos se encuentra Carlos Zambrano, ex Boca Juniors, generando conmoción en el plantel y la dirigencia. En medio de este escándalo, hinchas agredieron a Luis Advíncula y Paolo Guerrero.


Un grupo de simpatizantes irrumpió en el estadio Matute para expresar su enojo y repudio. Advíncula y Guerrero intentaron calmar a los hinchas, pero fueron atacados físicamente. Se reportó que al lateral le propinaron patadas y le robaron sus zapatillas.
OTRAS NOTICIAS:
La situación no se limitó a los futbolistas activos, también afectó a Franco Navarro. El exjugador de Independiente, hoy director deportivo de Alianza Lima, recibió agresiones durante el mismo episodio. El club enfrenta así una crisis interna y externa simultánea.
La denuncia judicial fue realizada por una joven argentina de 22 años. Ella acusó a Miguel Trauco, Sergio Peña y Carlos Zambrano por abuso sexual con acceso carnal. El hecho habría ocurrido el 18 de enero en un hotel de Montevideo, Uruguay.
La denunciante decidió presentar la causa en Buenos Aires, donde se activaron los protocolos legales correspondientes. La investigación quedó a cargo de la Justicia argentina y ya se están tomando medidas de protección. Entre ellas, la víctima recibió asistencia y botones de pánico para garantizar su seguridad.
Ante la gravedad de los hechos, Alianza Lima separó de manera indefinida a los jugadores denunciados. La institución explicó que se inició un procedimiento disciplinario interno según su reglamento. El club afirmó su disposición a colaborar con las autoridades mientras se realizan las investigaciones.
La dirigencia del club también destacó su compromiso con los valores de respeto, disciplina e integridad. La institución busca contener el conflicto interno y proteger tanto a los jugadores como al personal. Sin embargo, la tensión con los hinchas continúa y genera preocupación en la comunidad futbolística.
OTRAS NOTICIAS:
La agresión a Advíncula y Guerrero refleja el impacto que tuvo la denuncia en la hinchada de Alianza Lima. El incidente expone la presión que enfrentan los futbolistas y directivos en medio de la crisis. Los hechos fueron rápidamente condenados por la dirigencia y se evalúan medidas de seguridad adicionales.
Mientras tanto, la Justicia sigue avanzando en la investigación de abuso sexual y la recopilación de pruebas. La separación preventiva de los jugadores denunciados permite que la investigación se desarrolle sin interferencias. El club mantiene diálogo constante con las autoridades y la víctima para garantizar transparencia.
En síntesis, Alianza Lima enfrenta un doble conflicto: la denuncia judicial y la violencia de sus propios hinchas. Advíncula y Guerrero fueron víctimas de agresión física mientras intentaban calmar la situación. El club busca estabilidad y apoyo mientras se resuelven los casos judiciales en curso.














