
Rosario se tiñó de celeste y blanco y el Challenger 2026 dejó algo más que resultados
Deporte04/02/2026
REDACCIÓN
El Challenger de Rosario atraviesa sus primeros días con una postal clara: presencia argentina fuerte y sostenida en el cuadro principal. La segunda ronda quedó poblada por tenistas nacionales que avanzaron en cruces directos, varios de ellos entre compatriotas, en una jornada que cambió el pulso del torneo.
Más allá de los nombres propios, el dato que ordena la semana es el número. Ocho jugadores argentinos clasificaron a los octavos de final, una cifra que no pasa inadvertida en un Challenger 125 y que reconfigura el interés del público local en cada turno de cancha.
Entre los que sostuvieron su condición aparecen Camilo Ugo Carabelli, Francisco Comesaña y Juan Manuel Cerúndolo, todos con ranking que los ubica como protagonistas del certamen. Los tres resolvieron sus partidos ante rivales argentinos y avanzaron sin ceder margen para sorpresas en el marcador.


OTRAS NOTICIAS:
Ugo Carabelli ratificó su lugar de favorito y campeón defensor con una actuación dominante. Tras un inicio parejo, impuso diferencias claras y cerró su partido con autoridad, una señal de continuidad respecto a lo mostrado en la edición anterior.
Comesaña, segundo preclasificado, necesitó ajustar su juego en un cruce más trabajado. El marplatense convivió con momentos de tensión, sostuvo su saque en instancias decisivas y terminó marcando distancia en el segundo set para avanzar sin estirar el duelo.
Cerúndolo también cumplió con lo esperado. El cuarto preclasificado resolvió rápido su presentación y dejó en claro que su objetivo pasa por avanzar sin desgaste innecesario en las primeras rondas del torneo.
OTRAS NOTICIAS:
El panorama argentino se amplió con Genaro Olivieri, Facundo Díaz Acosta, Manuel La Serna, Luciano Ambrogi y Valerio Aboian, que superaron cruces exigentes y, en algunos casos, extendieron su permanencia en el certamen con partidos largos y cambios de ritmo. Aboian, además, aprovechó su ingreso como lucky loser tras la baja de Mariano Navone.
Mientras el cuadro deportivo avanza, el torneo propone una dimensión paralela. El Challenger de Rosario se sumó a la campaña de la Fundación INECO bajo el lema “démosle pelota al autismo”, una iniciativa que busca recolectar pelotas de tenis en desuso para mejorar la inclusión en escuelas públicas.
La acción solidaria convive con un compromiso ambiental. La organización, a cargo de Torneos, trabaja para compensar la huella de carbono del evento mediante el cálculo de consumos, traslados y residuos, con apoyo de la empresa Genneia. Así, el certamen amplía su alcance y construye un perfil que trasciende el resultado final de cada partido.














