Entrenar con auriculares puede salir caro: los riesgos que muchos subestiman al hacer ejercicio

Otros Temas04/02/2026REDACCIÓNREDACCIÓN
ENTRENAMIENTO
ENTRENAMIENTO

Correr, entrenar o andar en bicicleta con auriculares se volvió una escena habitual en gimnasios, parques y calles de todo el país. La música aparece como un aliado para sostener el ritmo y la motivación, pero detrás de esa costumbre cotidiana se esconden riesgos que suelen pasar inadvertidos. Médicos y organismos internacionales advierten que el impacto va más allá del placer sonoro.

El uso de auriculares durante el ejercicio físico puede generar daños en la salud auditiva y comprometer la seguridad personal. Así lo señalan especialistas citados por la revista Sport Life, que alertan sobre lesiones acústicas, pérdida progresiva de audición y una menor capacidad de reacción ante señales externas.

Uno de los principales problemas está vinculado a la exposición prolongada a volúmenes elevados. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que más de 1.000 millones de personas entre 12 y 19 años están en riesgo de sufrir daño auditivo por escuchar música fuerte durante largos períodos. El deporte, lejos de reducir ese peligro, puede potenciarlo.

El audiólogo Luis García Guerra explicó que el uso frecuente de auriculares mientras se realiza actividad física puede provocar acúfenos o tinnitus, un zumbido persistente en los oídos. Según detalló, la cóclea, una estructura clave del oído interno, es especialmente vulnerable a los ruidos intensos y su daño puede resultar irreversible.


OTRAS NOTICIAS:

foto falsa de Nahir GalarzaAdvierten por estafas con cuentas falsas que usan la imagen de Nahir Galarza


La advertencia no se limita a molestias temporales. La pérdida auditiva inducida por ruido suele avanzar de manera silenciosa y, en muchos casos, cuando los síntomas aparecen el deterioro ya es permanente. Por eso, los especialistas insisten en la prevención como única herramienta eficaz.

Para reducir los riesgos, las recomendaciones son claras. Se sugiere no superar el 60 % del volumen máximo del dispositivo y limitar el uso de auriculares a una hora diaria. La audióloga Sandra Salinas remarcó la importancia de usar auriculares bien ajustados y, de ser posible, con cancelación de ruido, para evitar la tentación de subir el volumen.

Los datos técnicos ayudan a dimensionar el problema. Según la OMS, el umbral de peligro auditivo se ubica en 75 decibelios (dB). Escuchar música a 100 dB durante apenas 15 minutos equivale a la exposición de un trabajador industrial durante ocho horas a 85 dB, un nivel ya considerado riesgoso.

Pero los riesgos no terminan en el oído. El aislamiento sonoro que generan los auriculares reduce de forma significativa la capacidad de percibir el entorno. Bocinas, advertencias verbales, sirenas o ruidos de tránsito pueden quedar anulados, una situación especialmente peligrosa en espacios urbanos.


OTRAS NOTICIAS:

 Planetario Móvil 360°El Planetario Móvil 360° desembarca en Trelew con una experiencia inmersiva para el verano


Sport Life advierte que esta disminución de la percepción ambiental incrementa el riesgo de accidentes, sobre todo en corredores y ciclistas que entrenan en calles, bicisendas o zonas compartidas con vehículos. La combinación de distracción auditiva y movimiento rápido multiplica las posibilidades de incidentes.

A contramano de una creencia extendida, subir el volumen no mejora el rendimiento físico. La tecnología actual permite reproducir música a niveles muy altos sin distorsión, lo que facilita una exposición prolongada a decibelios peligrosos sin que el usuario lo perciba como molesto.

En ese escenario, entrenar con auriculares deja de ser una simple elección personal y se convierte en un hábito que requiere conciencia. Escuchar música puede seguir siendo parte del ejercicio, pero hacerlo sin control implica un costo que muchas veces recién se descubre cuando el daño ya está hecho.

Te puede interesar

Suscribite al newsletter de #LA17