
La reforma laboral llega al Senado y la CGT evalúa salir a la calle para marcar límites
Política05/02/2026
REDACCIÓN
Con el debate legislativo cada vez más cerca, crece dentro de la central obrera la idea de movilizarse al Congreso, mientras sectores del transporte impulsan un paro parcial para reforzar la protesta.
La discusión de la reforma laboral en el Senado empieza a reordenar el mapa sindical y vuelve a poner a la CGT frente a una decisión delicada: cómo expresar rechazo sin romper del todo los canales de negociación con el Gobierno. En ese escenario, la posibilidad de una movilización frente al Congreso gana terreno como salida intermedia.
El Consejo Directivo cegetista se reunirá este viernes en Azopardo para analizar los próximos pasos. Sobre la mesa aparece una propuesta concreta: marchar el miércoles, justo cuando el Senado comience a debatir el proyecto oficial impulsado por la administración libertaria.


Dentro de la conducción, el sector dialoguista sigue siendo mayoritario y no empuja por ahora un paro general de 24 horas. Sin embargo, incluso desde ese espacio reconocen que una movilización puede funcionar como señal política y como contención ante las presiones de los gremios más duros.
OTRAS NOTICIAS:
La tensión también se traslada al transporte. Los sindicatos agrupados en la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) plantean realizar ese mismo miércoles un paro de 12 horas, con el objetivo de facilitar la asistencia de manifestantes a la concentración.
En el Gobierno siguen de cerca los movimientos sindicales. Según se indicó, podrían aceptar una protesta callejera, pero buscan evitar un paro general que afecte la actividad y complique el funcionamiento cotidiano en un momento económico sensible.
Para muchos dirigentes, salir a la calle también responde a otro motivo: evitar que crezca la adhesión a un nuevo frente sindical opositor que lanzó protestas por fuera de la CGT. Ese polo incluye a la UOM, Aceiteros, el sindicato de pilotos y las dos CTA, entre otros.
Ese espacio ya realizó una movilización en Córdoba y planea repetirla en Rosario. La estrategia apunta a frenar la sanción de la reforma laboral en el Congreso, con medidas de fuerza más rápidas y confrontativas.
OTRAS NOTICIAS:
El nuevo armado fue encabezado por Abel Furlán, líder de la UOM, que además sumó en los últimos días a Pablo Moyano. Ese movimiento profundiza la grieta con Hugo Moyano, uno de los referentes que respaldan una postura más moderada dentro de la CGT.
En la reunión de este viernes también participará Osvaldo Lobato, secretario Gremial de la central, que expondrá la posición más dura de la UOM y de otros sindicatos combativos. La interna cegetista aparece así atravesada por la discusión sobre hasta dónde tensar la cuerda.
En paralelo, el conflicto se amplía al sector educativo. Dos sindicatos docentes de la CGT endurecieron su postura y reclamaron la convocatoria urgente a la paritaria nacional. Sergio Romero (UDA) y Fabián Felman (CEA) advirtieron que la Secretaría de Educación debe actuar con “voluntad de diálogo”.
Ambos señalaron que “el último aumento salarial fue resuelto de manera unilateral” y fijado por decreto en $500.000, un nivel que, según expresaron, deja a la docencia “en el terreno de la indigencia”.
Además, rechazaron la reforma laboral porque, según afirmaron, “vulnera derechos de los trabajadores” y busca limitar reclamos mediante la declaración de la educación como servicio esencial.
Con el debate parlamentario en marcha y la calle como escenario posible, la CGT se enfrenta a una semana clave. Entre negociaciones, presiones internas y nuevas alianzas opositoras, el sindicalismo empieza a definir cómo jugará una de las discusiones más sensibles del año.














