
Evacuados en albergues de Comodoro: el Hospital brinda asistencia con equipos de salud mental
Chubut07/02/2026
REDACCIÓN
Con rondas vespertinas y “primera escucha”, el Hospital Regional acompaña a vecinos alojados por la contingencia. También sostiene guardias 24 horas y prepara otra etapa.


En los albergues que hoy reciben a vecinos evacuados, el cuidado no pasa solo por una cama y un plato de comida. En medio de la contingencia, el Hospital Regional sumó un dispositivo de salud mental que busca llegar a las personas donde están, sin esperar que el malestar se transforme en urgencia. La estrategia se apoya en presencia territorial, detección temprana y acompañamiento sostenido.
La intervención funciona con equipos interdisciplinarios integrados por psicólogos y trabajadores sociales que recorren los centros durante las tardes. En esas rondas identifican situaciones agudas y ofrecen lo que se conoce como “primera escucha”, un abordaje inicial que ordena el cuadro emocional y permite evaluar necesidades. La directora asociada del hospital, Marta Rodríguez, explicó que el objetivo apunta a contener y abrir una vía de seguimiento.
El dispositivo se vincula con los primeros auxilios psicológicos, pensados para momentos de crisis y catástrofes. El trabajo apunta a acompañar la gestión de emociones esperables en contextos de evacuación, con escenarios cambiantes y niveles altos de estrés. A la vez, deja registrados casos que requieren continuidad y derivación.
Rodríguez remarcó que el contexto agrega una variable que complica el procesamiento emocional: la incertidumbre. “La incertidumbre que genera esta situación no favorece la resolución de las emociones, por eso es importante continuar con las rondas y pasar a una segunda etapa de abordaje, incluyendo grupos terapéuticos y atenciones individuales”, sostuvo. Esa segunda etapa se piensa como un paso organizado, que amplía el sostén sin perder el trabajo realizado en los albergues.
Mientras se despliegan las rondas, el hospital mantiene un esquema de atención permanente para escenarios más complejos. El dispositivo incluye guardias de salud mental activas las 24 horas, disponibles para recibir derivaciones de situaciones agudas. Esa puerta de entrada queda lista para responder si aparecen cuadros que superan la contención inicial.
Hasta el momento, según lo expuesto por la directora asociada, la dinámica en los albergues logra contener la demanda sin desbordes. El trabajo se organiza con siete profesionales que actúan en duplas, una forma de intervención que combina acompañamiento y evaluación en tiempo real. Además, parte de esa atención se presta de manera voluntaria, lo que permite ampliar cobertura en días de alta exigencia.
El abordaje mezcla dos planos que suelen ir por separado en una crisis: presencia comunitaria y capacidad hospitalaria. Por un lado, los equipos salen a territorio en horarios definidos y hacen “primera escucha” para ordenar el malestar y prevenir agravamiento. Por el otro, la guardia de 24 horas queda como respaldo para casos que requieren atención más inmediata o especializada.
El hospital ya proyecta una continuidad que no se limite a los días más críticos de la contingencia. El equipo seguirá con el seguimiento de casos y prevé sumar un nuevo grupo de profesionales para garantizar atención sostenida. Ese refuerzo apunta a sostener el acompañamiento cuando la etapa más visible de la emergencia baja, pero las secuelas emocionales siguen presentes.
La lógica del dispositivo busca evitar que la crisis deje a la gente sola con su ansiedad, su enojo o su tristeza, en un momento donde la vida cotidiana queda en pausa. La “primera escucha” aparece como una herramienta de contención y también como puente hacia tratamientos más específicos. Y la planificación de grupos terapéuticos y atenciones individuales marca que el foco no se agota en lo inmediato.
En este esquema, el Hospital Regional combina recursos, turnos y recorridas para sostener una respuesta integral. La presencia de psicólogos y trabajadores sociales en los albergues durante las tardes se articula con la guardia permanente del hospital, para que el circuito de atención no se corte. Con la incorporación prevista de más profesionales, el dispositivo busca sostener una red de cuidado a medida que la contingencia siga su curso.












