
Menos turistas y más esfuerzo: cómo el sector náutico resiste un verano distinto
Turismo08/02/2026
Sergio Bustos
La postal del verano en el Puerto San Antonio Este no muestra multitudes ni picos sostenidos de visitantes. Para quienes trabajan en el sector náutico, la temporada tomó un rumbo inesperado y obligó a ajustar expectativas y estrategias casi sobre la marcha.
El prestador de servicios náuticos Agustín Sánchez definió el contexto como atípico y reconoció que el movimiento turístico quedó lejos de lo habitual. “Es una temporada especial, había quedado con poco y estamos intentando buscarle la vuelta para poder trabajar”, expresó al describir el escenario actual.
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La baja se siente en números concretos. Según estimaciones del propio sector, la actividad ronda apenas el 50 por ciento de lo que suele registrarse en un verano considerado normal. “Nos está costando llegar a una temporada normal en cantidad de visitantes”, señaló Sánchez, aunque remarcó que el compromiso con quienes llegan se mantiene intacto.
En ese contexto, el boca a boca se convirtió en un sostén clave para la actividad. “Tenemos la suerte de que el 90 por ciento de la gente que nos visita llega por el boca a boca”, explicó, y vinculó ese fenómeno con la calidad del servicio y la experiencia que se llevan los turistas.
Paradójicamente, la menor afluencia también genera un efecto inesperado puertas adentro. Con menos demanda, las salidas se desarrollan con mayor tranquilidad y atención personalizada. “Estamos un poco más tranquilos este mes, lo que nos permite atender mucho mejor a la gente”, sostuvo el prestador, quien valoró la buena repercusión entre quienes participan de las excursiones.
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El movimiento del puerto también aporta un atractivo adicional. La presencia de embarcaciones despierta curiosidad y suma contenido a las salidas náuticas. “Cuando los barcos están en el puerto, la gente los observa, saca fotos y se interesa por conocer su historia”, explicó Sánchez, al destacar ese diferencial.
Para tentar a más visitantes, el sector impulsó promociones con valores que oscilan entre los 40 mil y los 80 mil pesos, según el tipo de excursión. Sin embargo, la respuesta no fue la esperada. “Pensé que con promociones de ese tipo se iba a desbordar de gente, pero seguimos trabajando casi con normalidad”, reconoció.
Durante enero hubo algunos repuntes aislados, especialmente en fines de semana puntuales, aunque no lograron consolidarse. “Hubo uno o dos días en los que parecía que la temporada arrancaba, pero después volvió a bajar”, relató.
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El clima aparece como otro condicionante fuerte. El viento, las mareas y el pronóstico influyen directamente en la decisión de viajar y en la planificación de las excursiones. “La gente mira mucho el pronóstico antes de venir y eso también nos complica”, explicó Sánchez, al señalar que muchos visitantes reprograman o cancelan.
Aun así, el Puerto del Este mantiene una oferta variada que combina navegación, kayak, stand up paddle, snorkeling y avistaje de fauna marina, además de gastronomía y espacios para pasar el día. Para el sector, la apuesta sigue siendo la misma: que quienes lleguen se vayan conformes y con ganas de volver.







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