
Carnaval y Canto llenó Trelew con más de 10 mil personas en la Pista de Atletismo
Chubut18/02/2026
REDACCIÓNLa tercera edición del festival reunió familias de toda la ciudad en la Pista Municipal, con comparsas, deportes y feria gastronómica. La organización sumó fondos privados y priorizó artistas locales.

Trelew vivió una jornada de alto movimiento comunitario con el Festival del Carnaval y el Canto 2026, que convocó a más de 10 mil personas entre niños, jóvenes y adultos mayores. El número se sintió en cada rincón del predio, con circulación constante y múltiples propuestas en simultáneo. La postal dejó una señal clara: el evento ya ocupa un lugar propio en el calendario local.
En un verano de bolsillos ajustados, la organización puso el foco en sostener una fiesta masiva sin perder control sobre los costos. El municipio impulsó la edición con una lógica de producción más medida, y con un componente que este año ganó peso: el acompañamiento privado. Ese esquema buscó sostener programación y servicios sin trasladar la presión financiera a una estructura pública que hoy mira cada partida.


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Durante su recorrida, el intendente Gerardo Merino destacó el marco general de la convocatoria y el respaldo de distintos sectores. “Es una fiesta para Trelew en un marco que nos acompañó el clima, los vecinos, los emprendedores y muchos empresarios que se comprometieron para que esto se lleve adelante”, expresó. La frase apuntó a subrayar el clima social que se generó durante toda la jornada, con participación familiar y presencia de emprendimientos.
El propio Merino explicó que la edición 2026 se diseñó con una premisa de austeridad y con un objetivo doble: que la ciudad tenga su celebración y que el gasto no se dispare. “Años anteriores había sido bastante costosa. Entendíamos que la ciudad tenía que tener su fiesta, pero también sabemos que cada peso cuenta. Por eso decidimos hacerla de la forma más austera posible, consiguiendo fondos privados, y apostando por los artistas locales”, señaló. Ese enfoque se tradujo en una grilla amplia, con fuerte identidad barrial y protagonismo de expresiones locales.
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La propuesta artística combinó ritmos y formatos con una lógica abierta, pensada para públicos diversos y con recambio constante sobre el escenario. Entre las comparsas se presentaron Ara Yeví, Samba Na Praia y Samba Yene, que aportaron el color clásico del carnaval. También participaron los caporales San Simón e Inti Huayras, junto a la murga “Renacer”, en un recorrido que sumó danza y coreografías con espacios de salsa y bachata.
El festival no se limitó al escenario principal y amplió su radio hacia lo deportivo y recreativo, con actividades que sostuvieron público durante toda la jornada. Hubo newcom, atletismo, mountain bike, ajedrez, tenis de mesa y juegos alternativos, que convivieron con sectores de descanso y circulación permanente. En ese marco también se sumó una exhibición de autos clásicos y la presencia del Grupo Scout Malvinas, dentro de una agenda pensada para sostener el interés a lo largo del día.
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El predio también funcionó como feria y punto de encuentro, con stands institucionales, juegos infantiles y espacios para artesanos y emprendedores. La presencia de food trucks reforzó el perfil gastronómico del evento y generó una dinámica de consumo sostenida, con movimiento en distintos puntos de la pista. Esa combinación de propuestas buscó que el festival se viva como paseo familiar y no solo como espectáculo.
Entre los momentos de mayor expectativa apareció el sorteo de un televisor de 65 pulgadas destinado a las personas presentes, dentro de una jornada que alternó música, baile y actividades en paralelo. La continuidad de la programación sostuvo una concurrencia masiva hasta el final, con recambio de público y un clima general de participación amplia. El cierre artístico quedó a cargo de El Pala Palermo, que encabezó el tramo final sobre el escenario principal.
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La organización también resaltó que el evento se desarrolló sin episodios que alteraran el cronograma y con un esquema de seguridad que permitió el funcionamiento ordenado de las actividades. Sin embargo, el saldo que deja esta edición no se limita a la normalidad operativa, sino al modo en que el festival se afirma como una celebración sostenida en el tiempo. En esa línea, Merino remarcó la continuidad del proyecto y el espacio que abre para la economía local: “La primera fue cuando recién asumimos, después de muchos años sin una celebración de estas características. Decidimos darle continuidad y estas fiestas van a permanecer en el calendario. También permiten que emprendedores y empresarios gastronómicos tengan un espacio para ofrecer sus productos”.
















