
Le arrancaron un reloj de oro a plena mañana, frente a un edificio de lujo en Playa Grande y a metros de un hotel cinco estrellas en Mar del Plata.

El vicepresidente de la reconocida marca de alfajores Guaymallén, Néstor Hugo Basilotta, sufrió un robo en plena vía pública mientras vacacionaba en Mar del Plata. El hecho ocurrió en una de las zonas más transitadas de la ciudad balnearia y quedó registrado por cámaras de seguridad.


El episodio se produjo alrededor de las 11 de la mañana, en inmediaciones del edificio Maral 45, en el sector de Playa Grande. Basilotta conversaba en la vereda con el encargado del departamento cuando un delincuente se cruzó en su camino y, en cuestión de segundos, le arrebató un reloj de oro.
El asaltante actuó a pie y escapó de inmediato en una motocicleta donde lo esperaba un cómplice. La secuencia fue rápida y precisa, sin margen de reacción para la víctima. Las imágenes de las cámaras muestran que todo ocurrió en apenas unos segundos.
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Según el parte policial, el empresario no logró defenderse ante la velocidad del ataque. El ladrón irrumpió a las corridas, tomó el reloj y huyó sin que nadie pudiera interceptarlo en el momento.
El escenario del robo suma un dato llamativo. El edificio se ubica junto a un conocido hotel cinco estrellas y en un área que concentra gran cantidad de turistas durante la temporada de verano. Playa Grande es uno de los puntos más concurridos de la ciudad en esta época del año.
La modalidad utilizada responde al esquema típico de los llamados motochorros, que actúan con rapidez y coordinación para evitar ser detenidos. El cómplice aguardaba en la moto con el motor en marcha, lo que facilitó la fuga inmediata tras el arrebato.
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Basilotta se encontraba de vacaciones en la ciudad cuando ocurrió el hecho. No trascendió que haya sufrido lesiones físicas, más allá del robo del objeto de valor. El reloj sustraído era de oro, aunque no se difundió su valuación.
El caso quedó bajo investigación y las imágenes de seguridad se incorporaron como prueba para intentar identificar a los responsables. La zona, pese a su perfil turístico y comercial, no estuvo exenta de este tipo de delitos durante el verano.
El episodio vuelve a poner en escena la vulnerabilidad de las víctimas ante ataques sorpresivos en la vía pública. En este caso, el blanco fue un empresario conocido, pero la modalidad replica situaciones que se repiten a diario en distintos puntos del país.















