
Hallan restos humanos en una casa abandonada durante la investigación por la desaparición de Mario “Pato” García
Policiales20/02/2026
REDACCIÓNEn una casa abandonada de Caleta Olivia hallaron una bolsa con restos humanos tras la marcación de “Hella”, can de RH. La causa sigue con allanamientos y ADN.

La investigación por la desaparición de Mario “Pato” García, el hombre de 50 años visto por última vez el 8 de diciembre de 2025, sumó este jueves un hallazgo que cambia el escenario y abre una etapa de definiciones. En una vivienda abandonada de Caleta Olivia, una perra entrenada para búsqueda de restos humanos marcó un cesto de basura y, dentro, se encontró una bolsa con restos que ahora deberán ser analizados para establecer a quién pertenecen.
El dato central se conoció durante la mañana del jueves 19 de febrero, cuando la búsqueda se desplegó con nuevas medidas ordenadas por el juez subrogante Villalón Lezcano, del Juzgado de Instrucción N° 2. La actuación estuvo a cargo de la Comisión Investigadora, conducida por el comisario mayor Luis Poblete, con personal de la División de Investigaciones de Caleta Olivia y apoyo de equipos de Puerto Deseado y Río Gallegos.


OTRAS NOTICIAS:
Antes del hallazgo en la zona costera, los investigadores realizaron un primer procedimiento en un domicilio de la ciudad. El operativo incluyó un allanamiento en una casa ubicada sobre la calle Nehuen, en la zona de chacras, frente a la Unión Vecinal del barrio, donde se trabajó con una perra bloodhound. La can, llamada “Canela” y perteneciente a la División de Canes de Pico Truncado, realizó un rastrillaje luego de olfatear una prenda atribuida a Mario García.
Con ese resultado, el despliegue se trasladó hacia otro sector y se concentró en una segunda línea de búsqueda. La comisión se movió hacia la zona costera y allí tomó protagonismo “Hella”, una pastor belga malinois especializada en búsqueda de restos humanos, integrante de la División de Canes de Comodoro Rivadavia. El objetivo fue trabajar en cercanías del segundo domicilio allanado, en un tramo donde los investigadores buscaban indicios concretos.
OTRAS NOTICIAS:
La búsqueda se enfocó en la calle Juan Álvarez, dentro del barrio Lucila Ortiz, un punto donde, según se indicó, reside una familia amiga del hombre desaparecido. Fue allí donde “Hella” marcó un cesto de basura en una vivienda abandonada y, a partir de esa señal, se determinó que dentro había una bolsa de nylon con restos humanos. La escena quedó rápidamente preservada y se desplegó un operativo de resguardo en el área.
En torno a ese hallazgo se montó un procedimiento de alta sensibilidad judicial y criminalística. Participaron equipos del Gabinete Criminalístico y de la comisión, mientras la Policía de Santa Cruz sostenía un fuerte operativo en la zona. Al cierre del reporte, los investigadores aguardaban una orden del magistrado para proceder con el retiro formal de la bolsa encontrada en el canasto.
El paso siguiente será determinante y no admite anticipos: los restos deberán ser sometidos a análisis para confirmar si pertenecen a Mario García o a otra persona. Esa definición, además, se dará en paralelo a otra espera que ya pesa sobre la familia. En la causa se aguardan también los resultados del cotejo de ADN entre Mario y restos hallados el 21 de enero en un descampado alejado del ejido urbano de Caleta Olivia.
OTRAS NOTICIAS:
La familia sigue el avance de las medidas con información restringida y en un clima de reserva. Gisella Cruz declaró estar al tanto de las tareas que realiza la comisión, pero remarcó que “no sé nada más”, en referencia al hermetismo con el que trabajan los investigadores. Esa distancia entre el operativo y los familiares marca el modo en que se mueve la causa, donde cada dato se administra con cuidado.
La secuencia de procedimientos muestra que la investigación se apoya en líneas múltiples que se activan y se cruzan en el terreno. En pocas horas se pasó de un allanamiento con rastrillaje a un despliegue en otra zona con una can especializada, hasta llegar a una marcación que derivó en un hallazgo de enorme gravedad. La combinación de recursos humanos, canes entrenados y trabajo criminalístico busca sostener una búsqueda que lleva más de dos meses.
OTRAS NOTICIAS:
En Caleta Olivia, el hallazgo en una casa abandonada agrega tensión a una investigación que, por el tiempo transcurrido, ya se movía en un margen estrecho. La presencia de una bolsa con restos humanos en un canasto obliga ahora a acelerar definiciones técnicas y judiciales, con el ADN como pieza central. Para la familia y para los investigadores, lo que surja de esos análisis marcará el rumbo inmediato de la causa.
Mientras se esperan resultados, el caso sigue abierto y con actuaciones en marcha, bajo una reserva que se mantiene como regla. La comisión investigadora continúa con medidas y la justicia deberá ordenar los próximos pasos a partir de lo encontrado. Lo único confirmado por ahora es el punto de quiebre: una marcación, una bolsa, una escena preservada y un análisis que puede cambiar todo.
Fuente: La Opinión Austral
















