
Hallaron muerta a una científica del Conicet y a su pareja en una casa de Santa Fe
Policiales03/04/2026
REDACCIÓNLa científica Silvina Rosa Drago fue hallada sin vida en su casa de Candioti Norte junto al cuerpo de su pareja. La principal hipótesis judicial es la de un femicidio seguido de suicidio.

La muerte de Silvina Rosa Drago sacudió a la ciudad de Santa Fe y golpeó de lleno al ámbito científico, universitario y académico. La investigadora del Conicet fue encontrada asesinada dentro de su vivienda del barrio Candioti Norte, en un hecho que la Justicia intenta reconstruir bajo una hipótesis estremecedora. En la misma casa también apareció muerto su compañero, en una escena que quedó bajo investigación por un presunto femicidio seguido de suicidio.
El hallazgo se produjo en un domicilio ubicado sobre Necochea al 4000, después de que un familiar decidiera acercarse por la falta de respuesta de la pareja. Al ingresar a la vivienda encontró a ambos sin vida y dio aviso inmediato a las autoridades. A partir de esa intervención, se desplegó un operativo con personal policial y peritos de la Policía de Investigaciones para relevar la escena y asegurar pruebas.


Los datos preliminares que surgieron del lugar marcaron desde el inicio la gravedad del cuadro. Según trascendió, Drago, de 56 años, presentaba al menos ocho disparos, mientras que Héctor Osvaldo Riego, de 63, tenía una única herida compatible con un suicidio. Esa diferencia en la mecánica de las lesiones es la que orientó la pesquisa hacia una hipótesis concreta, aunque la secuencia final de los hechos todavía depende de peritajes y autopsias.
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La escena dentro de la vivienda sumó además un dato perturbador. Junto a los cuerpos apareció muerto uno de los perros de la casa, también por disparos, mientras que otro animal fue encontrado herido con un golpe en la cabeza. La Fiscalía de Homicidios, a cargo de Estanislao Giavedoni, dispuso atención veterinaria para el can sobreviviente y ordenó el traslado de los cuerpos a la morgue judicial.
Entre los elementos secuestrados por los investigadores apareció una pistola calibre 6.35 debajo del cuerpo del hombre. Ese hallazgo forma parte del núcleo probatorio sobre el que ahora trabajará la causa para establecer responsabilidades, tiempos y dinámica del hecho. Las primeras estimaciones forenses indican que las muertes podrían haberse producido unas 24 horas antes del hallazgo, aunque ese cálculo deberá ser confirmado por estudios más precisos.
La dimensión del caso excedió enseguida el plano policial por la trayectoria de la víctima. Silvina Drago era bioquímica, doctora en Ciencias Biológicas, magíster en Ciencia y Tecnología de Alimentos e investigadora superior del Conicet, el máximo escalafón dentro del organismo, alcanzado en febrero de este año. Su trabajo la había convertido en una figura de referencia dentro del sistema científico argentino, con una carrera sostenida durante décadas.
Su recorrido académico también tenía un peso central en la Universidad Nacional del Litoral, donde dirigía las carreras de posgrado de la Maestría y el Doctorado en Ciencia y Tecnología de Alimentos. Acumulaba más de 165 publicaciones en revistas científicas y libros internacionales, además de haber encabezado proyectos de investigación nacionales, provinciales e internacionales. La noticia de su muerte no solo significó la pérdida de una investigadora destacada, sino también de una formadora de científicos y profesionales.
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Ese reconocimiento había sido explicitado también fuera del ámbito universitario. En 2023 fue distinguida como “Santafesina Destacada” por el Concejo Municipal de la ciudad, en reconocimiento a su trayectoria y a su aporte al desarrollo científico. La combinación entre ese perfil público y la brutalidad del hecho multiplicó el impacto en la comunidad santafesina.
La Facultad de Ingeniería Química de la UNL expresó su dolor mediante un comunicado institucional en el que repasó más de 30 años de trayectoria de Drago y destacó su rol como docente-investigadora, vicedirectora y referente del área de cereales y oleaginosos del Instituto de Tecnología de Alimentos. La casa de estudios decretó además duelo institucional durante este 3 de abril, una señal del peso que tenía dentro de la institución y del impacto que produjo la noticia.
Mientras la investigación judicial avanza para reconstruir con precisión qué ocurrió dentro de esa casa, el caso deja dos marcas profundas. Por un lado, la violencia extrema que ahora la Justicia intenta encuadrar y probar. Por otro, la pérdida de una figura central de la ciencia argentina, cuya carrera quedó abruptamente interrumpida en un episodio que conmueve por igual a la ciudad, a la universidad y al sistema científico.













