Jóvenes chaqueños buscan representar a la Argentina en el Mundial Callejero y piden ayuda

Deporte20/04/2026REDACCIÓNREDACCIÓN

El seleccionado provincial intensifica su preparación para la cita internacional que se disputará este 2026. La falta de presupuesto para los pasajes es el principal obstáculo del plantel.

Futbol callejero
Futbol callejero

Los adolescentes que integran el equipo representativo de Chaco dividen sus días entre las obligaciones escolares y las prácticas tácticas en terrenos baldíos de la provincia. Esta preparación silenciosa busca consolidar un grupo que tiene el potencial para medirse con seleccionados de todo el mundo en el próximo certamen de fútbol infantil callejero. El esfuerzo cotidiano de los chicos cuenta con el respaldo de referentes sociales que ven en el deporte una salida real a las problemáticas del entorno.

La delegación tiene el firme objetivo de llevar la bandera argentina al Mundial Infantil Callejero que se celebrará este año fuera del país. No se trata simplemente de una competencia deportiva, sino de un espacio donde se visibilizan los derechos de la infancia en situaciones de riesgo o vulnerabilidad extrema. Cada entrenamiento es un paso hacia un reconocimiento que hasta ahora les resultó esquivo en otros ámbitos de su vida diaria por la falta de oportunidades.

El torneo funciona como una plataforma global para que niños y jóvenes en situación de calle puedan expresarse a través del juego y la convivencia internacional. Participan equipos de diversos continentes que comparten historias de superación similares a las que se viven hoy en los barrios más postergados del territorio chaqueño. Para estos jugadores, el fútbol representa el lenguaje universal que les permite proyectar un futuro diferente al que les propone su realidad inmediata.


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El inconveniente más urgente que enfrenta el grupo hoy no está relacionado con el desempeño técnico en el campo, sino con la carencia de recursos económicos para viajar. Los costos de los traslados aéreos y la logística necesaria para una delegación completa superan las posibilidades de las familias y de la organización barrial que los nuclea. Sin un aporte concreto del sector público o de patrocinadores privados, el sueño de la participación internacional corre un riesgo real de cancelarse.

La convicción que circula en el vestuario improvisado se mantiene intacta a pesar de la incertidumbre financiera sobre el valor de los pasajes. Los jóvenes aseguran que la preparación física es óptima y que están listos para competir en igualdad de condiciones con cualquier potencia extranjera del certamen. “Estamos convencidos que vamos a llegar”, sostienen los jugadores mientras organizan diversas colectas para intentar costear una parte mínima de los gastos operativos.

Este proyecto deportivo busca transformar la realidad de los participantes mediante el fomento de valores como el compañerismo y el respeto por las reglas de convivencia. Los entrenadores recalcan que el éxito no se mide únicamente por los goles convertidos, sino por la capacidad de los jóvenes de mantenerse dentro de un sistema de contención social constructivo. El seleccionado funciona como un refugio y un motor de cambio para decenas de familias que acompañan este proceso con enorme expectativa.


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Las jornadas de práctica se extienden hasta que la luz del sol lo permite, aprovechando cada minuto para perfeccionar la dinámica de pases y la resistencia aeróbica. Los chicos entienden que representar al país en una cita mundialista conlleva una responsabilidad que aceptan con orgullo y mucha seriedad. El rigor de la práctica deportiva les otorga una estructura cotidiana que muchos de ellos no encuentran en otros espacios de sus comunidades locales.

La comunidad del Chaco se movilizó en las últimas semanas para colaborar con la causa, pero los aportes individuales son insuficientes ante la magnitud del presupuesto requerido. Se necesitan gestiones institucionales que permitan cubrir los tickets de una delegación que ya demostró tener el nivel deportivo necesario para la competencia. La visibilidad de esta problemática es la última herramienta que utilizan para evitar quedar fuera del fixture por motivos exclusivamente monetarios.

El calendario de la organización del torneo marca que los plazos para emitir los pasajes y confirmar la plaza se agotan rápidamente para el equipo argentino. El deseo de jugar en escenarios internacionales y convivir con jóvenes de otras culturas depende ahora de una respuesta de financiamiento que todavía no se concreta. La pelota sigue rodando en el norte del país, pero la posibilidad de que cruce la frontera nacional es una incógnita que se resolverá en el corto plazo.

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