
César Zapata denunció que el Gobierno Nacional le pide permiso a las cámaras para recibir al gremio. Aseguró que los marineros están listos para salir a navegar y que la paritaria hoy se limita a intentar que el trabajador pierda menos ante la inflación.

La parálisis que afecta a gran parte de la flota pesquera en Puerto Madryn no responde a medidas de fuerza gremiales, sino a una decisión empresarial que mantiene los barcos en muelle. El secretario general del SOMU local, César Zapata, aclaró en diálogo con "El Quinto Poder" por #LA17 que los trabajadores están a disposición para zarpar de inmediato. Según el dirigente, el gremio sostiene desde enero la postura de que los buques salgan a pescar mientras el diálogo continúa, pero la mayoría de las firmas prefiere esperar la firma de las paritarias.
La tensión con el Ministerio de Capital Humano sumó un nuevo capítulo debido a lo que Zapata calificó como una gestión administrativa "insólita". El dirigente denunció que el Gobierno Nacional tardó meses en notificar al gremio sobre las propuestas empresariales presentadas en enero, dándoles traslado recién la semana pasada. Además, reveló un trato preferencial hacia el sector patronal al afirmar que la autoridad laboral debió consultar a las cámaras antes de conceder una audiencia a los representantes de los marineros.


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Ante el estancamiento de las negociaciones colectivas generales, el SOMU decidió cambiar la estrategia y apostar al "diálogo independiente" con armadores locales. Zapata confirmó que mantienen reuniones particulares con diversas empresas de Puerto Madryn para intentar destrabar la salida de los barcos por fuera de lo que resuelvan las cámaras nacionales. Esta vía alternativa busca generar condiciones que permitan reactivar el trabajo en el puerto sin esperar los tiempos burocráticos del Ministerio, que fijó un cuarto intermedio hasta el próximo 6 de mayo.
La realidad salarial del sector atraviesa uno de sus momentos más críticos, según la descripción cruda que brindó el referente gremial sobre la mesa de negociación. Zapata fue contundente al señalar que en la actualidad la discusión no se centra en obtener un aumento real, sino en "ver cómo el trabajador pierde menos". Para el dirigente, el contexto económico del país ha llevado a que, desde hace dos años, la discusión paritaria se haya transformado en una pelea por amortiguar la baja del salario real.
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A pesar de las demoras, desde el sindicato mantienen un optimismo moderado respecto a las reuniones previstas para este miércoles con empresas locales. El gremio entiende la necesidad de los trabajadores que llaman diariamente consultando por la salida a navegar, agotados por la incertidumbre económica. “Las tripulaciones están a la orden y esperando que lo llamen”, enfatizó Zapata, descartando que el gremio esté bloqueando la actividad productiva en el inicio de la temporada.
Respecto a casos puntuales de barcos que ya están operativos, el dirigente se refirió a las firmas que implementaron contratos de ajuste sin el aval del gremio. Aunque aclaró que esos documentos no tienen validez legal, el SOMU decidió acompañar a los compañeros que eligieron salir a navegar por necesidad extrema. El compromiso conversado con esas empresas es que, una vez que se firmen las actas oficiales, se realicen los reajustes correspondientes para igualar las condiciones de toda la flota.
El tiempo corre en contra de la zafra y el gremio advierte que es urgente recuperar el ritmo de capturas para no repetir los resultados negativos del ciclo anterior. Si bien la temporada suele extenderse con despachos hasta el mes de octubre, la inactividad de estos meses representa una pérdida irrecuperable para el bolsillo de las familias pesqueras. Zapata insistió en que la intención del gremio es que “saquen los barcos, que salgan a pescar y por mientras seguimos el diálogo”, depositando la responsabilidad de la demora en la postura de las cámaras.
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La falta de respuestas del Gobierno Nacional ha generado un clima de malestar que se traduce en la búsqueda de soluciones locales y directas. El dirigente lamentó que el Ministerio de Capital Humano no funcione como un árbitro neutral, sino que parezca responder a la agenda de las empresas. Esta situación obligó al gremio a redoblar esfuerzos en la negociación cara a cara con los dueños de los barcos en Madryn, buscando garantizar el sustento de los marineros que dependen de la producción.
















