
Boca Juniors resistió casi un tiempo entero con diez, pero Cruzeiro lo golpeó al final
Deporte28/04/2026
REDACCIÓNBoca salió del Mineirão con una derrota que modificó el panorama de su grupo en la Copa Libertadores 2026. El equipo argentino aguantó durante gran parte del segundo tiempo con un jugador menos, sostuvo el empate hasta los minutos finales y terminó perdiendo 1-0 frente a Cruzeiro por una acción que quebró una resistencia larga y desgastante. El gol de Neiser Villarreal dejó al conjunto de Claudio Úbeda sin invicto después de 14 partidos entre todas las competencias.



La noche en Belo Horizonte tuvo un desarrollo incómodo para Boca desde el comienzo. Cruzeiro manejó los ataques más claros y encontró espacios especialmente por el sector derecho, donde Keny Arroyo apareció varias veces con desequilibrio individual. A los dos minutos ya había exigido con un remate cruzado que pasó cerca del arco defendido por Leandro Brey, y antes del descanso volvió a probar desde un tiro libre potente que salió apenas desviado.
El punto que cambió el partido llegó justo antes del entretiempo. Adam Bareiro vio la segunda tarjeta amarilla después de reiteradas infracciones y dejó al conjunto argentino con diez futbolistas para toda la segunda mitad. La acción decisiva se produjo cuando el delantero levantó el brazo sobre Christian mientras intentaba proteger la pelota de espaldas. La expulsión condicionó el resto del encuentro y obligó a Boca a retroceder varios metros.
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Con ventaja numérica, el equipo brasileño adelantó definitivamente sus líneas y empezó a acumular llegadas sobre el área visitante. Fabricio Bruno ganó de cabeza tras un córner y definió afuera en una de las primeras aproximaciones del complemento. Más tarde, Kaio Jorge tuvo otra situación muy clara con un remate al primer palo que Brey alcanzó a bloquear con la pierna izquierda en una reacción rápida que mantuvo el empate.
El arquero de Boca terminó siendo una de las figuras del equipo en una etapa donde Cruzeiro instaló presión constante. Arroyo volvió a desnivelar con una jugada individual desde la derecha, enganchó hacia adentro y sacó un disparo con efecto que pasó muy cerca del segundo palo. Boca ya jugaba lejos del arco rival y apostaba a sostener el resultado mientras el desgaste físico se hacía cada vez más evidente.
La resistencia se rompió a los 37 minutos del segundo tiempo. Matheus Pereira filtró un pase profundo por derecha, Kaio Jorge llegó hasta el fondo y lanzó un centro atrás que encontró a Neiser Villarreal entrando libre para empujar la pelota a la red. Cruzeiro transformó en ventaja el dominio que había construido durante casi toda la segunda mitad y terminó inclinando un partido que Boca había sostenido con esfuerzo defensivo.
El cierre del encuentro expuso el nivel de tensión acumulado durante la noche. Después del gol y de varios cruces dentro del campo, hubo un breve enfrentamiento entre futbolistas de ambos planteles que no pasó a mayores. El árbitro uruguayo Esteban Ostojich logró controlar rápidamente la situación y el partido terminó sin nuevos expulsados.
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Más allá de la derrota, Boca continúa en el primer puesto del Grupo D con seis puntos, aunque ahora comparte la misma cantidad de unidades con Cruzeiro. La diferencia de gol mantiene al equipo argentino arriba en la tabla, aunque el margen se redujo y el próximo compromiso puede alterar completamente el orden de la zona.
El calendario inmediato aparece cargado de exigencia para el conjunto de Úbeda. El martes 5 de mayo visitará a Barcelona de Ecuador desde las 21, en un cruce que puede definir buena parte de la clasificación. Cruzeiro, por su parte, jugará un día después frente a Universidad Católica de Chile, también como visitante, en una fecha que puede dejar cambios importantes en el grupo.
La derrota además interrumpió una racha que Boca había construido durante varias semanas entre torneo local y Copa Libertadores. El equipo acumulaba 14 encuentros sin perder y llegaba a Brasil con una estabilidad futbolística que quedó golpeada por una noche incómoda, marcada por la expulsión de Bareiro y por un segundo tiempo casi completo dedicado a resistir cerca de su propio arco.














