
Estados Unidos bajó las expectativas por Malvinas y dejó sin efecto un posible giro
Política30/04/2026
REDACCIÓNUna filtración había abierto especulaciones en Argentina, pero Washington salió a aclarar su postura y volvió a marcar límites en el conflicto.

La posibilidad de un cambio en la postura de Estados Unidos sobre las Islas Malvinas quedó rápidamente descartada tras una aclaración oficial que enfrió las expectativas generadas en los últimos días. El episodio se desató a partir de una filtración interna que había sido interpretada como una señal de posible modificación en la política exterior.
El secretario de Estado, Marco Rubio, se encargó de desactivar esas versiones con una definición directa. “Fue tan solo un correo electrónico”, sostuvo al referirse al documento que había circulado y que generó repercusiones tanto en Argentina como en el Reino Unido.


El contenido de ese mensaje, difundido por medios internacionales, analizaba distintos escenarios vinculados a aliados de la OTAN. Entre las hipótesis mencionadas aparecía la posibilidad de revisar el respaldo británico en el conflicto por la soberanía de las islas.
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La filtración surgió en un contexto más amplio, atravesado por tensiones internacionales vinculadas a la guerra contra Irán iniciada a fines de febrero. Según trascendió, el documento evaluaba medidas hacia países que no acompañaron operaciones militares impulsadas por Estados Unidos.
Dentro de ese paquete también se contemplaban decisiones de mayor impacto, como la eventual expulsión de España de la OTAN. Estas menciones ampliaron el alcance del debate y colocaron la cuestión Malvinas dentro de una agenda geopolítica más compleja.
Sin embargo, la respuesta oficial de Washington fue clara y buscó fijar posición. Un vocero del Departamento de Estado reafirmó la línea histórica de neutralidad frente al conflicto, sin dar lugar a interpretaciones alternativas.
“Reconocemos que existen reclamos de soberanía contrapuestos entre Argentina y el Reino Unido. Reconocemos la administración de facto del Reino Unido sobre las islas, pero no adoptamos ninguna postura con respecto a los reclamos de soberanía de ninguna de las partes”, indicaron desde el organismo.
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La aclaración llegó luego de que el tema se instalara en la agenda política y diplomática de ambos países. En Buenos Aires, la filtración había generado expectativa ante la posibilidad de un cambio en la relación con uno de sus principales aliados internacionales.
El impacto también se sintió en Londres, donde el gobierno británico siguió de cerca la evolución del caso. Según versiones de la prensa, Rubio abordó la cuestión en reuniones con autoridades del Reino Unido, en medio de un escenario de tensiones con la administración estadounidense.
En paralelo, desde el Gobierno argentino se mantuvo la postura histórica sobre la soberanía. “Las Malvinas fueron, son y siempre serán argentinas”, expresó el presidente Javier Milei, mientras que el canciller Pablo Quirno rechazó el principio de libre determinación aplicado por el Reino Unido.
El episodio dejó en evidencia cómo una filtración puede alterar el clima diplomático en pocas horas. También mostró los límites de ese impacto cuando las definiciones oficiales reafirman posiciones ya establecidas. Con las declaraciones de Rubio, el escenario volvió al punto inicial. La neutralidad de Estados Unidos se mantiene y las expectativas de un cambio inmediato en la disputa quedaron descartadas.














