
Casi media tonelada de hojas de coca viajaba oculta en un camión de encomiendas
Policiales06/05/2026
REDACCIÓNLos gendarmes detectaron el material orgánico mediante un escáner en el puesto de Molle Yaco. El vehículo de una empresa privada salió desde Jujuy.

El camión de la empresa de paquetería se detuvo a un costado de la banquina bajo el sol tucumano. Los efectivos de la Patrulla Eventual “Trancas” comenzaron la revisión de rutina en el puesto de control fijo sobre la Ruta Nacional 9. Los bultos apilados en la bodega escondían un cargamento que superaba largamente los estándares de cualquier envío particular.
La tecnología de rayos X aplicada a la carga de logística privada expuso formas que no correspondían a mercadería lícita. Los uniformados del Escuadrón 55 “Tucumán” observaron en la pantalla imágenes compatibles con sustancia orgánica dentro de varias cajas de cartón. Este indicio técnico fue el que obligó a frenar el viaje del transporte para dar intervención inmediata a la justicia federal.
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La balanza oficial de la fuerza terminó confirmando un pesaje fuera de lo común para este tipo de operativos viales. En total, los gendarmes retiraron de las encomiendas 472 kilos de hojas de coca en estado natural distribuidos en paquetes prensados. Esta cantidad de material vegetal se convirtió en el eje central de una causa que involucra directamente la seguridad del corredor norte-sur del país.
El cargamento ilegal incluía mercadería de contrabando que excedía la materia prima vegetal para el coqueo. Entre las cajas que debían llegar a Buenos Aires aparecieron 150 atados de cigarrillos de origen extranjero sin ningún tipo de aval de importación. Esta mercadería de origen ilícito agravó la situación del envío y sumó la participación de organismos recaudadores en el expediente judicial.
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La aparición de tabaco sin estampillar motivó que el Juzgado Federal de Tucumán N° 2 convocara de urgencia a especialistas tributarios. Por este motivo, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) tomó cartas en el asunto para labrar las actas correspondientes por infracción a la Ley de Aduanas. El procedimiento dejó de ser una simple requisa de drogas para transformarse en un caso de fraude comercial a gran escala.
El vehículo de la empresa de transporte inició su recorrido en la provincia de Jujuy y tenía como destino final la zona metropolitana. Los investigadores sospechan que el uso de firmas de correo reconocidas es una maniobra recurrente para intentar diluir la responsabilidad del traslado. En este tramo del norte argentino, la Ruta Nacional 9 funciona como un embudo donde la vigilancia tecnológica intenta cortar el flujo de mercadería ilegal hacia las grandes urbes.
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El operativo en Molle Yaco se desarrolló sin personas detenidas al momento de la inspección ocular. La información oficial aclaró que el foco de las autoridades se centró inicialmente en el resguardo de los elementos hallados y en la confección de las pruebas documentales mínimas. La carga quedó bajo custodia estricta de Gendarmería mientras se procesan los datos de la hoja de ruta del servicio de paquetería.
El vacío de responsables directos en el lugar del hecho traslada la presión hacia las oficinas de la empresa de transporte. La justicia tucumana busca ahora determinar la identidad de los remitentes y destinatarios que figuraban en las etiquetas de cada bulto secuestrado. La trazabilidad de los envíos resulta fundamental para entender si se trata de un despacho aislado o de un mecanismo sistemático de contrabando a gran volumen.
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El expediente federal sigue sumando fojas mientras la carga de coca y cigarrillos permanece depositada en sede policial. La continuidad de la causa depende exclusivamente del análisis de los registros informáticos de la compañía de paquetería interceptada. El secuestro concretado en Tucumán representa un límite operativo para una red que pretendía inundar el mercado porteño con productos ilegales del norte.
















