Financiamiento universitario: la Cámara suspendió una cautelar hasta que defina la Corte
07/05/2026
REDACCIÓNEl tribunal concedió un recurso extraordinario del Gobierno con efecto suspensivo. La medida frena, por ahora, la ejecución de la cautelar reclamada por el CIN.

La disputa judicial por el financiamiento universitario sumó un nuevo capítulo después de que la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal concediera un recurso extraordinario federal presentado por el Gobierno nacional. La decisión, informada por el Ministerio de Capital Humano, suspende la ejecución de una medida cautelar hasta que la Corte Suprema de Justicia de la Nación se pronuncie de manera definitiva.
El expediente está caratulado “Consejo Interuniversitario Nacional y otros c/ EN - PEN - DTO 759/25 s/ amparo Ley 16.986” y gira en torno a la aplicación de la Ley 27.795, de Financiamiento de la Educación Universitaria y Recomposición del Salario Docente. La norma fue publicada en el Boletín Oficial el 21 de octubre de 2025 y tiene como objetivo garantizar la protección y el sostenimiento del financiamiento de la educación universitaria pública en todo el país.


La presentación del Gobierno fue dirigida contra la sentencia dictada el 31 de marzo por la Sala III de la Cámara, que había ratificado una cautelar favorable al reclamo universitario. En esa instancia, el tribunal había confirmado la orden de aplicar de manera inmediata puntos centrales de la ley, en especial los vinculados a la actualización salarial de docentes y no docentes y a la recomposición de becas estudiantiles.
OTRAS NOTICIAS:
Ahora, la Cámara concedió el recurso extraordinario federal y aceptó el pedido de efecto suspensivo. En términos prácticos, eso significa que la ejecución de la cautelar queda suspendida hasta que la Corte Suprema analice el planteo del Poder Ejecutivo. La cuestión de fondo, sin embargo, todavía no está resuelta: el máximo tribunal deberá definir si corresponde mantener, revocar o modificar el criterio fijado en las instancias anteriores.
El conflicto comenzó después de la sanción de la ley de financiamiento universitario y de la posterior intervención del Ejecutivo mediante el Decreto 759/2025. Ese decreto promulgó la norma, pero condicionó su ejecución al cumplimiento de lo previsto por la Ley 24.629, vinculada a la identificación de las fuentes de financiamiento. En sus fundamentos, el Gobierno sostuvo que la aplicación inmediata de la ley podía comprometer el equilibrio de las cuentas públicas.
El Consejo Interuniversitario Nacional y otros actores del sistema universitario acudieron a la Justicia mediante una acción de amparo. En diciembre de 2025, el Juzgado Contencioso Administrativo Federal N°11 había hecho lugar a una cautelar, declaró inaplicable el decreto en cuanto suspendía la ejecución de la ley y ordenó cumplir de forma inmediata los artículos vinculados a salarios y becas.
Luego, el 31 de marzo de 2026, la Cámara confirmó esa decisión y rechazó la apelación del Gobierno. En ese fallo, distinguió entre el objeto principal del juicio —la discusión sobre la constitucionalidad del decreto y el cumplimiento integral de la ley— y el alcance de la cautelar, limitada a artículos específicos. Esa resolución había representado un revés para el Poder Ejecutivo, hasta que el nuevo recurso extraordinario cambió el estado procesal de la discusión.
OTRAS NOTICIAS:
Desde el Ministerio de Capital Humano señalaron que la suspensión regirá hasta que la Corte Suprema se expida. La cartera nacional también ratificó su postura de garantizar el derecho de enseñar y aprender, aunque dentro de un esquema de sostenibilidad fiscal y asignación eficiente de los recursos estatales.
La decisión judicial no cierra el conflicto político ni presupuestario con las universidades nacionales. Por el contrario, traslada la discusión al máximo tribunal y mantiene en suspenso la aplicación inmediata de las medidas reclamadas por el sistema universitario, especialmente en materia de salarios, becas y partidas de funcionamiento.
El nuevo escenario deja al Gobierno con una ventana judicial para sostener su criterio fiscal, mientras las universidades aguardan la definición de la Corte. Hasta entonces, la cautelar que ordenaba ejecutar de inmediato parte de la ley queda frenada y el debate por el financiamiento universitario continuará en el terreno judicial y político.









