
Aceiteros, Encargados de edificio y Transporte automotor fueron los únicos convenios con mejora real del salario, mientras otros sectores tuvieron fuertes pérdidas de poder adquisitivo.

El salario registrado privado volvió a quedar bajo presión en marzo y mostró una nueva pérdida de poder de compra. Según los registros oficiales, el salario promedio del sector privado retrocedió 0,3% real frente al mes anterior, mientras que el salario conformado medio de los principales Convenios Colectivos de Trabajo cayó 0,5% en términos reales.
La comparación interanual confirma que la recuperación salarial sigue siendo desigual. Entre marzo de 2025 y marzo de 2026, el salario promedio de convenio perdió 5% de poder adquisitivo, mientras que el salario medio registrado del SIPA tuvo una caída menor, del 1%.


En ese contexto, solo tres gremios lograron mejorar sus ingresos por encima de la inflación. El mejor desempeño fue para Aceiteros, con una suba real del 12,7% en el último año. Luego se ubicaron Encargados de edificio, con un incremento del 5,6%, y Transporte automotor, con una mejora del 3,8%.
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La diferencia con el resto de los sectores fue marcada. Mientras esos tres convenios pudieron recomponer ingresos mediante aumentos nominales superiores a la evolución de los precios, buena parte de las actividades quedó por debajo de la inflación y perdió capacidad de compra.
Los retrocesos más fuertes se registraron en Textiles, con una baja real del 12,3%; Gastronómicos, con una caída del 9,5%; Calzado y Seguridad, ambos con una pérdida del 8,4%; Alimentación, con 8%; e Indumentaria, con 7,9%.
Otros convenios mostraron variaciones más acotadas, próximas a cero o levemente negativas. Entre ellos aparecen Bancarios, Concesionarios de autos, Entidades deportivas y civiles, Gráficos y Maestranza, sectores que lograron evitar caídas profundas, pero sin una mejora real significativa.
El informe oficial remarca que la dispersión salarial está vinculada al diferente poder de negociación de cada actividad. En la práctica, eso significa que la recuperación del ingreso no depende solo de la inflación general, sino también de la capacidad de cada gremio para negociar paritarias, cláusulas de actualización y recomposiciones específicas.
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La Secretaría de Trabajo analizó que, desde mediados de los años 2000, existía un consenso sobre el peso de las paritarias como referencia central del salario registrado. “Desde la reactivación de la negociación colectiva sectorial de salarios a mediados de la década de los 2000, existía un consenso de que los acuerdos paritarios entre los representantes de empleadores y trabajadores constituyen un factor muy importante de la evolución de los salarios efectivos del empleo registrado”, señaló.
Sin embargo, el propio informe advierte que esa relación comenzó a cambiar desde 2021 y se profundizó desde 2025. “La evidencia sugiere posibles cambios en la determinación salarial en Argentina, particularmente en la relación entre la negociación colectiva y los salarios efectivos”, indicó la cartera laboral, al marcar que los acuerdos colectivos habrían perdido parte de su centralidad para explicar los ingresos finalmente percibidos.
El dato deja una foto clara del mercado laboral registrado: algunos gremios con fuerte capacidad de negociación lograron sostener o mejorar salarios, pero la mayoría quedó rezagada frente a los precios. La pérdida no fue igual para todos y esa brecha empieza a convertirse en uno de los rasgos centrales del nuevo escenario salarial.















