River Plate convirtió a Ángel Di María en blanco de silbidos desde la entrada en calor

Deporte17/05/2026REDACCIÓNREDACCIÓN

La primera reacción fuerte de la noche apareció mucho antes del pitazo inicial. Apenas los jugadores de Rosario Central salieron al campo del Monumental para hacer la entrada en calor, desde las tribunas comenzó a bajar un cántico dirigido directamente a Ángel Di María. El delantero quedó rápidamente en el centro de la escena en una semifinal que ya llegaba cargada por el clima previo que había dejado la clasificación rosarina ante Racing.

La noche en el Monumental dejó un recibimiento hostil para el campeón del mundo.
La noche en el Monumental dejó un recibimiento hostil para el campeón del mundo.

El grito que más se repitió fue “Fideo seca nucas”, una chicana que los hinchas de River utilizaron para apuntar también contra el presidente de la AFA, Claudio Tapia. El cántico se escuchó desde distintos sectores del estadio y marcó el tono que tendría la relación entre el público y el futbolista durante toda la noche. La reacción apareció incluso antes de que las formaciones fueran anunciadas por la voz oficial.

La expectativa sobre cómo iba a ser recibido Di María se instaló desde temprano alrededor del estadio. Entre los hinchas hubo posiciones distintas antes de ingresar a las tribunas. Algunos sostenían que el campeón del mundo merecía aplausos por su recorrido con la Selección Argentina, otros preferían mantener indiferencia y también aparecieron simpatizantes que directamente anticipaban silbidos apenas tocara la pelota.


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El momento de mayor exposición llegó cuando se anunciaron los once titulares de Rosario Central. Los chiflidos crecieron de manera evidente al escuchar el nombre del rosarino, mucho más que con el resto de los jugadores visitantes. El Monumental ya estaba colmado y el clima terminó de endurecerse cuando ambos equipos salieron nuevamente al césped listos para comenzar el partido.

Ahí reaparecieron los cánticos ofensivos contra Rosario y otra vez el foco quedó puesto en Di María. Desde las tribunas también bajó el histórico “Son los comegatos, son los p... de Rosario”, que acompañó el ingreso formal de los equipos. El delantero escuchó insultos y silbidos constantes en cada intervención durante los primeros minutos del encuentro.

El desarrollo del partido tampoco modificó la relación entre el público y el futbolista. Cada vez que Di María entró en contacto con la pelota hubo reprobación desde las tribunas. El clima acompañó el dominio emocional que River buscó imponer en una semifinal que terminó definiéndose por detalles y que tuvo mucha carga alrededor de las figuras.

El triunfo terminó quedando para River por 1-0 gracias a un penal convertido por Facundo Colidio, aunque buena parte de la atención posterior siguió girando alrededor de lo ocurrido con Di María. La figura de Rosario Central quedó atravesada por el contexto de una noche donde convivieron su peso histórico con la Selección y el rol de rival en una instancia decisiva del torneo local.


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Después del partido, el atacante habló sobre el trato que recibió y eligió quitarle dramatismo a la situación.Es el folklore del fútbol, es así. En esta cancha fui ovacionado un montón de veces. En mi memoria va a estar eso, no estas cosas”, expresó ante la prensa una vez finalizado el encuentro.

El campeón del mundo también remarcó que entiende la lógica que aparece cuando cambia la camiseta.Hoy estoy vistiendo esta camiseta, no tengo la de la Selección así que es fútbol”, sostuvo. Sus declaraciones buscaron separar el reconocimiento acumulado durante años con Argentina de la rivalidad propia de una semifinal entre clubes.

La noche dejó una postal poco habitual para uno de los jugadores más reconocidos del ciclo campeón de la Selección Argentina. En un estadio donde supo recibir ovaciones, Di María convivió esta vez con silbidos permanentes y con un clima que expuso cómo el fútbol local transforma incluso a los ídolos más celebrados cuando pasan a ocupar el lugar del rival.

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