
Durante años, transitar por el tramo de la Ruta 40 entre Facundo y Los Tamariscos implicó esquivar pozos, circular a baja velocidad y asumir un riesgo constante. La situación llegó a tal punto que muchos automovilistas evitaban pasar por esa zona de la cordillera chubutense, marcada por el deterioro extremo de la calzada. Ahora, mientras avanzan las obras de reconstrucción integral, el Gobierno provincial ya piensa en el día después: impedir que el tránsito pesado vuelva a destruir el camino.

La Provincia confirmó que instalará un Centro Integral de Control de Cargas y Acceso al Parque Industrial de Esquel, un complejo que incluirá balanzas dinámicas para controlar el peso de los camiones que circulen por ese corredor. La intención oficial apunta a fiscalizar tanto el transporte argentino como el extranjero y aplicar controles permanentes sobre una de las rutas más utilizadas para el movimiento productivo de la región.
Durante una recorrida por las obras, el gobernador Ignacio “Nacho” Torres sostuvo que “fue durante años uno de los más deteriorados de la Argentina” y remarcó que la reconstrucción no se limitó a un simple arreglo superficial. “Muchos decían que esta obra era imposible y que iba a ser solamente un ‘bacheo’, pero hoy estamos demostrando que, con recursos provinciales, se puede llevar adelante una reconstrucción integral de más de 40 kilómetros de cinta asfáltica”, afirmó el mandatario.


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La decisión de avanzar con controles estrictos aparece directamente vinculada al desgaste histórico que sufrió la Ruta 40. Desde el Ejecutivo provincial aseguran que el exceso de peso en los camiones fue uno de los factores centrales que aceleró el deterioro de la traza. Por eso, la futura balanza se convertirá en un punto clave dentro de la estrategia vial que proyecta Chubut para la región cordillerana.
Torres adelantó además que el objetivo será controlar cada unidad que atraviese el corredor. “Para que nunca más vuelva a pasar lo que ocurrió durante muchísimo tiempo, vamos a avanzar con controles de carga sobre esta ruta, pesando a cada camión argentino y extranjero que circule por este corredor, para proteger la infraestructura vial y garantizar mayor seguridad para todos los chubutenses y argentinos”, expresó.
La reconstrucción del tramo Facundo-Los Tamariscos implica una inversión superior a los 18 mil millones de pesos y comprende más de 40 kilómetros de intervención integral. La obra abarca el trayecto ubicado entre el empalme de la Ruta Nacional 26 y la Ruta Provincial 23, uno de los sectores históricamente más castigados de toda la red vial patagónica.
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Los trabajos incluyen demolición completa del pavimento viejo, reconstrucción de la base granular, tareas de compactación especial, colocación de carpeta asfáltica nueva y reacondicionamiento de banquinas. También se ejecutan tareas de señalización horizontal y vertical definitiva, con supervisión de técnicos de Vialidad Provincial y de Vialidad Nacional.
El proyecto se ejecuta a través de la empresa Rigel y tiene un plazo previsto de 18 meses. Según explicó el Gobierno provincial, el financiamiento se logró mediante el Régimen de Extinción de Obligaciones Recíprocas firmado entre Chubut y el Estado nacional, mecanismo que permitió redireccionar fondos hacia la recuperación del corredor vial.
Mientras tanto, el futuro Centro Integral de Control de Cargas ya suma detalles operativos. Además de las balanzas dinámicas, el complejo incluirá playas de desaceleración y detención para camiones, calles internas de circulación y sectores destinados a organismos de fiscalización y seguridad. Entre ellos participarán Vialidad Nacional, Vialidad Provincial, la Municipalidad de Esquel, ARCA y Gendarmería Nacional.
La iniciativa también busca reorganizar el acceso al Parque Industrial de Esquel y mejorar la logística vinculada a la producción regional. Desde la Provincia consideran que el crecimiento del tránsito pesado obliga a reforzar controles permanentes para evitar que el deterioro vuelva a repetirse pocos años después de finalizada una de las obras viales más costosas encaradas por Chubut en la última década.















