
Caminaron 30 kilómetros por la cordillera para sembrar 20.000 coihues en un bosque quemado
Chubut29/05/2026
REDACCIÓNDoce pobladores y técnicos de Bosques entraron a pie a la reserva Río Turbio para reforestar las laderas arrasadas por los incendios históricos.

Las aeronaves habitualmente asignadas al combate directo del fuego en la cordillera modificaron sus operaciones tácticas para transformarse en transportes de remediación ecológica. El personal de la Agencia Federal de Emergencias (AFE) coordinó los vuelos de los helicópteros del Plan Nacional de Manejo del Fuego para depositar insumos en una de las zonas más inaccesibles de la geografía patagónica. Esta maniobra aérea permitió sortear las severas limitaciones topográficas de la alta montaña andina, donde la logística terrestre resultaba inviable para el traslado de cargas pesadas.
El origen biológico de esta masiva intervención forestal comenzó mucho antes del despegue de los helicópteros, con la recolección estratégica de material genético local. Los técnicos recolectaron semillas en los macizos cordilleranos para luego procesarlas en los laboratorios del vivero institucional Lemu, en la localidad de El Maitén. El secretario de Bosques de Chubut, Abel Nievas, puntualizó la trazabilidad del proceso al explicar que "la plantación que llevamos adelante es el resultado de un proceso planificado y articulado que comenzó con la cosecha de semillas de coihue, continuó con la producción de ejemplares nativos en el vivero forestal Lemu, ubicado en la localidad de El Maitén, y culminó con su traslado al sitio de restauración en el Parque y Reserva Río Turbio".
OTRAS NOTICIAS:
Una expedición compuesta por doce pobladores locales y personal técnico de la Provincia debió abrirse paso a pie para acondicionar el suelo receptor de la vegetación. Los brigadistas completaron una exigente caminata de 30 kilómetros a través de bosque cerrado cargando herramientas manuales y equipos de acampe para establecer un centro operativo fijo en la cordillera. El grupo humano hizo base en el puesto institucional de Arroyo Jara, garantizando la permanencia en el territorio durante las dos jornadas extenuantes que demandó la colocación de los plantines.
La remediación ambiental se concentró de forma quirúrgica sobre una superficie de 20 hectáreas ubicadas en la margen sur del Arroyo Jara. Esta cuenca superior, crítica para el abastecimiento hídrico regional, sufrió la pérdida total de su biomasa arbórea debido a los incendios forestales de grandes dimensiones de la temporada 2014-2015. Los operarios enterraron un total de 20.000 ejemplares de coihue en las laderas degradadas, buscando detener la erosión del suelo y propiciar el retorno de la sombra natural al valle cordillerano.
OTRAS NOTICIAS:
El financiamiento y la asistencia técnica internacional sostienen de manera estructural estas campañas de recuperación ambiental en el sur argentino. El programa se ejecuta bajo el paraguas del proyecto ProCLIM-AR, un esquema de adaptación climática que aporta recursos operativos desde hace tres años en el territorio chubutense. Este entramado técnico unifica los esfuerzos de la Cooperación Alemana para el Desarrollo GIZ, la Fundación AVINA, la Fundación Vida Silvestre Argentina y el apoyo de ACDI para incorporar estándares internacionales de manejo forestal.
La inclusión de los habitantes de los parajes linderos en las cuadrillas de plantación aporta un valor civil que excede la simple contratación de mano de obra. Los lugareños introducen un conocimiento profundo del relieve y del comportamiento del clima que optimiza el rendimiento de los trabajos técnicos en la montaña. Al respecto, el secretario Abel Nievas remarcó que este modelo de gestión "permite consolidar acciones concretas para la restauración de nuestros bosques y pone en valor el acompañamiento permanente de las comunidades, instituciones y organizaciones comprometidas con la protección y recuperación del patrimonio natural de todos los chubutenses".
OTRAS NOTICIAS:
Las autoridades provinciales interpretan esta reconstrucción ecológica como un activo patrimonial que tardará décadas en manifestar su verdadero potencial biológico. La lentitud natural en el crecimiento de los coihues andinos exige que el Estado mantenga una mirada de largo alcance que supere las urgencias de los calendarios políticos tradicionales. El responsable del área de Bosques ratificó esta visión de futuro al aseverar que "cada uno de los árboles que plantamos en las áreas afectadas por incendios forestales representa una inversión estratégica para el futuro de Chubut y un compromiso con las generaciones que vendrán".
La reconversión del instrumental técnico de emergencia para fines de remediación biológica sienta un precedente metodológico de gran relevancia institucional. Los coordinadores de la campaña destacaron que "esta última etapa fue posible gracias al trabajo conjunto con la Agencia Federal de Emergencias (AFE), que puso a disposición helicópteros del Plan Nacional de Manejo del Fuego para acceder a una zona de difícil ingreso". Esta articulación interagencial optimiza los recursos públicos del Estado al utilizar las aeronaves hidrantes en misiones de siembra durante los meses de baja incidencia de siniestros.
OTRAS NOTICIAS:
El éxito definitivo de la masiva implantación forestal ingresa ahora en un compás de espera biológico condicionado por el rigor del clima invernal. Los pequeños árboles nativos deberán arraigar en el terreno, competir con la maleza secundaria y sobrevivir a las heladas extremas de la alta cordillera. Las fundaciones ambientalistas advierten que el verdadero desafío de la provincia radicará en sostener el monitoreo técnico continuo y el mantenimiento de las parcelas para evitar que la reforestación quede reducida a una acción aislada sin impacto ecológico real.
















