
El PRO le pidió a Milei dejar de sostener a Adorni en plena crisis política
Actualidad12/06/2026
REDACCIÓNEl partido de Mauricio Macri volvió a marcar distancia del Presidente por la declaración jurada del jefe de Gabinete y reclamó defender el cambio.

El PRO decidió subir el tono frente a Javier Milei y volvió a cuestionar la permanencia de Manuel Adorni en la Jefatura de Gabinete. El partido de Mauricio Macri publicó un mensaje directo al Presidente en medio de la polémica por la declaración jurada del funcionario. La frase marcó una diferencia política precisa dentro del espacio que acompaña parte de la agenda oficial: “Presidente: los que estamos apoyando al cambio queremos que usted defienda el cambio y no a Adorni”.
La intervención del PRO no aparece como un reclamo aislado, sino como una nueva señal de desgaste en el vínculo con el Gobierno. El partido ya había difundido un comunicado duro contra la continuidad de Adorni, después de que el jefe de Gabinete admitiera fondos no declarados vinculados a operaciones con criptomonedas. La presión pública busca dejar claro que el acompañamiento legislativo y político a Milei no implica sostener cualquier explicación de sus funcionarios.


El caso golpea una zona sensible para el oficialismo porque involucra a uno de los nombres más visibles del Gobierno. Adorni pasó de ser vocero presidencial a ocupar la Jefatura de Gabinete, un cargo con rango constitucional y exposición permanente ante el Congreso. Por eso, la discusión excede su patrimonio personal y se convirtió en una prueba sobre el estándar ético que Milei aplica hacia adentro de su propia administración.
La controversia se reactivó tras la presentación de la declaración jurada del funcionario. Según su explicación pública, parte del incremento patrimonial provino de ganancias obtenidas con bitcoins entre 2013 y 2018. El punto que encendió las críticas fue que esos fondos no habían sido declarados antes, lo que obligó a rectificar presentaciones anteriores y dejó abierta una discusión política, judicial y moral.
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La frase de Adorni sobre sus ahorros profundizó el impacto. El jefe de Gabinete sostuvo: “Ahorramos en negro como todos los argentinos”, una explicación que generó rechazo inmediato en distintos sectores. Para sus críticos, la admisión no solo contradice el discurso oficial sobre transparencia, sino que también coloca a un alto funcionario en una posición difícil frente a la sociedad y al Congreso.
El PRO eligió concentrar su mensaje en Milei, no solo en Adorni. Esa decisión tiene peso político porque traslada la responsabilidad al Presidente, que hasta ahora sostuvo públicamente al funcionario. En los hechos, el partido macrista le reclama que diferencie el rumbo general del Gobierno de la defensa personal de un colaborador bajo cuestionamiento.
La crítica también tuvo voces individuales dentro del macrismo. El legislador porteño Darío Nieto apuntó contra la explicación vinculada al bitcoin y sostuvo: “Era imposible que alguien en 2013 pusiera 200 lucas en Bitcoin, Adorni tiene que renunciar”. Su planteo agregó una objeción técnica al cuestionamiento político y reforzó la idea de que el PRO no quiere quedar pegado a una defensa cerrada del jefe de Gabinete.
El origen del caso se vincula con cuestionamientos previos al nivel de vida de Adorni y a movimientos patrimoniales que quedaron bajo revisión judicial. La polémica también incluyó el viaje del funcionario junto a su esposa, Bettina Angeletti, a Nueva York en el avión presidencial. A partir de esas dudas, se presentaron denuncias y pedidos de explicaciones que desembocaron en la declaración jurada que ahora alimenta la crisis.
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La oposición encontró en el episodio un punto común para exigir la salida del funcionario. Dirigentes del peronismo, la UCR, la Coalición Cívica y otros espacios cuestionaron que Adorni siga en el cargo después de reconocer fondos no declarados. El ex gobernador cordobés Juan Schiaretti afirmó que “Manuel Adorni no puede seguir siendo Jefe de Gabinete de Ministros” y sostuvo que el Gobierno no puede seguir sosteniendo la mentira.
El radicalismo también endureció su postura al poner el foco en la relación entre el jefe de Gabinete y el Congreso. Desde ese espacio recordaron que Adorni había dicho ante los legisladores que no existía ocultación en sus declaraciones juradas. La crítica apunta a una contradicción institucional: un funcionario que debe informar al Parlamento quedó acusado de haber dado una versión que después fue modificada.
La tensión no se limita a la oposición ni al PRO. Dentro del propio oficialismo aparecieron cuestionamientos de figuras como Patricia Bullrich y Victoria Villarruel, que marcaron distancia de la explicación del jefe de Gabinete. La vicepresidenta fue especialmente dura al calificar como una “vergüenza” el accionar de Adorni y sus argumentos públicos.
El mensaje del PRO deja a Milei frente a una decisión con costo en cualquiera de sus caminos. Si sostiene a Adorni, profundiza el choque con aliados y opositores que reclaman un estándar más alto de transparencia. Si lo remueve, reconoce el peso político de una crisis que ya dejó de ser patrimonial para convertirse en un problema de confianza sobre el discurso del cambio.














