
El cantante visitó el stream de AFA Estudio, se cruzó con Julián Álvarez y Nahuel Molina, recibió una camiseta y cantó con el plantel.

La Mona Jiménez tuvo una noche especial junto a la Selección Argentina en Kansas City, donde el plantel se prepara para el debut en el Mundial 2026. El ídolo del cuarteto visitó la concentración del equipo nacional, participó del stream de AFA Estudio junto a Un Poco de Ruido y terminó compartiendo canciones con los futbolistas. La visita aportó un momento de distensión en plena previa mundialista y reforzó el vínculo entre la cultura popular argentina y el plantel campeón del mundo.
El encuentro tuvo un fuerte tono cordobés por la presencia de Julián Álvarez y Nahuel Molina, dos de los futbolistas nacidos en Córdoba que integran la lista argentina. Ambos pasaron a saludar a El Mandamás durante la transmisión y protagonizaron un cruce cargado de humor y complicidad. El único cordobés del plantel que no participó de ese momento fue Cristian “Cuti” Romero, según la información difundida sobre la visita.


La escena más celebrada fue el intercambio entre La Mona y Julián Álvarez. El cantante le dijo “Qué picante que sos”, y el delantero respondió: “Picante sos vos”. La frase sintetizó el clima relajado del encuentro, con risas, gestos de cariño y una familiaridad propia de dos cordobeses que se reconocen desde mundos distintos, el fútbol y el cuarteto.
El momento también incluyó un regalo especial. Álvarez le entregó a La Mona una camiseta número 9 de la Selección Argentina, dedicada especialmente para él. El cantante recibió la prenda con emoción y respondió: “Qué contento que estoy”, una reacción que quedó entre los pasajes más compartidos de la noche.
OTRAS NOTICIAS:
La visita se dio en el marco del stream de AFA Estudio, el espacio de contenidos que acompaña la estadía argentina en Estados Unidos. Allí La Mona compartió anécdotas, cantó y participó de un intercambio con los integrantes de Un Poco de Ruido. También estuvo presente Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, en una transmisión que mezcló música, humor y clima de concentración.
La noche no quedó limitada al estudio. Después del cruce en vivo, La Mona fue invitado al sector común del hotel donde se encontraba el resto de la delegación argentina. Allí aparecieron los clásicos del cuarteto que forman parte de la memoria popular: “Soy un muchacho de barrio”, “Beso a Beso” y “Quién se ha tomado todo el vino” sonaron entre risas, coros y un clima de festejo íntimo.
La presencia del cantante cordobés funcionó como una pausa dentro de la rutina competitiva. La Selección vive días de concentración, entrenamientos, viajes internos, obligaciones mediáticas y tensión deportiva por el inicio del Mundial. En ese contexto, la música permitió construir un momento de pertenencia y alivio emocional antes de que empiece la competencia.
La jornada también estuvo marcada por una fuerte tormenta en Kansas City. La delegación argentina atravesó alertas climáticas durante el sábado, con reprogramaciones y cuidados dentro del hotel. Aun así, el plantel terminó compartiendo un asado y una noche musical que se convirtió en una postal muy argentina en territorio estadounidense.
La Mona llegó a Kansas como una figura de la cultura popular, pero su visita adquirió un sentido particular por el vínculo con los jugadores cordobeses. Álvarez, nacido en Calchín, y Molina, oriundo de Embalse, representan dentro del plantel una provincia donde el cuarteto forma parte de la identidad cotidiana. Ese cruce hizo que el encuentro no pareciera solo una visita artística, sino una reunión de pertenencias compartidas.
OTRAS NOTICIAS:
El episodio también mostró una faceta habitual de las concentraciones largas. En los Mundiales, los equipos necesitan sostener no solo la preparación física y táctica, sino también el ánimo del grupo. Argentina encontró en esa noche una manera de reforzar la convivencia, bajar tensiones y mantener cerca símbolos culturales que acompañan al plantel y a los hinchas.
La visita de La Mona dejó imágenes de fuerte circulación en redes sociales. El saludo con Álvarez, el regalo de la camiseta, las canciones en el hotel y la participación en el stream fueron parte de una escena que combinó deporte, música y afecto popular. Para los seguidores de la Selección, fue una muestra de intimidad en los días previos al debut mundialista.
La noche en Kansas terminó como una postal de argentinidad lejos del país. Hubo asado, tormenta, cuarteto, camisetas y futbolistas cantando junto a uno de los artistas más populares de Córdoba. En plena cuenta regresiva para salir a la cancha, La Mona llevó una parte de su historia al corazón de la concentración argentina y dejó un momento que el plantel disfrutó como propio.














