
Jhohan Romaña en el centro de una pulseada que excede los números entre Boca Juniors y San Lorenzo
Deporte15/06/2026
REDACCIÓNLa búsqueda de refuerzos de Boca abrió una negociación que rápidamente se transformó en uno de los temas más sensibles del mercado de pases. El club de la Ribera avanzó formalmente por Jhohan Romaña, uno de los futbolistas más importantes de San Lorenzo, y la respuesta que adopte la dirigencia azulgrana podría tener consecuencias que van mucho más allá de una simple transferencia.



El interés xeneize surgió a partir de una necesidad concreta detectada por el nuevo cuerpo técnico. Antes de asumir oficialmente, Rodolfo Arruabarrena mantuvo distintas conversaciones con Juan Román Riquelme y marcó la incorporación de un marcador central como una de las prioridades para reforzar el plantel. Dentro de las alternativas analizadas, Romaña apareció como el nombre que mejor encajaba en el perfil buscado.
Las gestiones avanzaron durante los últimos días. Riquelme tomó un rol activo en las conversaciones y encabezó los contactos iniciales para conocer la situación contractual y deportiva del defensor colombiano. Luego de esos primeros movimientos, Boca decidió formalizar su interés con una propuesta económica concreta.
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La oferta presentada alcanza los tres millones de dólares por la totalidad del pase, una cifra que en otro contexto podría resultar atractiva para cualquier institución. Sin embargo, la evaluación en San Lorenzo atraviesa múltiples variables y no se limita exclusivamente al aspecto financiero.
El escenario contractual agrega un elemento determinante. Romaña tiene vínculo vigente hasta diciembre y, según el panorama actual, no contempla extender su permanencia. A los 27 años entiende que atraviesa un momento clave de su carrera y considera que llegó la oportunidad de asumir un nuevo desafío deportivo.
Esa postura genera una situación particular. El futbolista no pretende una salida conflictiva ni busca marcharse sin dejar un beneficio económico para el club que apostó por él a comienzos de 2024. Por el contrario, su intención sería concretar una transferencia durante esta ventana para que San Lorenzo reciba una compensación económica por uno de sus principales activos.
La dirigencia encabezada por Marcelo Culotta analiza el escenario desde otra perspectiva. Más allá de las urgencias económicas que afectan a la institución, existe la convicción de que Romaña representa una pieza central dentro del proyecto deportivo. Gustavo Álvarez lo considera uno de los líderes de la última línea y una referencia imprescindible dentro del plantel profesional.
En ese contexto aparece la principal diferencia de la negociación. Mientras Boca puso sobre la mesa una oferta de tres millones de dólares, en Boedo entienden que cualquier conversación debería partir desde los cinco millones. La distancia entre ambas posturas mantiene abierta una negociación que recién comienza.
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Sin embargo, el aspecto económico podría no ser el principal obstáculo. Dentro de San Lorenzo existe conciencia de que una venta a Boca tendría una repercusión política significativa. La salida de un titular indiscutido hacia un rival directo del fútbol argentino podría convertirse en una de las primeras decisiones de alto impacto para la nueva conducción institucional.
Los antecedentes recientes alimentan esa sensibilidad. Las transferencias de Juan Ramírez y Malcom Braida, sumadas a la salida de Miguel Ángel Russo, dejaron huellas que todavía generan debate entre los hinchas azulgranas. Por eso, cualquier resolución relacionada con Romaña será observada con especial atención.
La negociación continuará en los próximos días y todavía no muestra señales de una definición inmediata. Boca ya hizo su movimiento inicial y espera una respuesta. Del otro lado, San Lorenzo debe resolver si prioriza la necesidad económica, la importancia deportiva del jugador o el costo político que podría implicar desprenderse de una de sus figuras rumbo a la Bombonera.





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