
Los Faraones igualaron 1 a 1 en 120 minutos y se impusieron 4 a 2 desde los doce pasos para llegar por primera vez a octavos de final del Mundial.

Egipto escribió una página inédita en su historia mundialista al eliminar a Australia por penales y clasificarse por primera vez a los octavos de final. El equipo africano ganó 4 a 2 en la definición desde los doce pasos después de igualar 1 a 1 durante los 120 minutos. La clasificación tuvo un valor especial porque llegó en un partido de eliminación directa y con máxima tensión hasta el último remate.
La tanda fue el momento en el que Egipto mostró mayor serenidad. Mahmoud Saber, Rami Rabia, Mohamed Salah y Hossam Abdelmaguid convirtieron sus ejecuciones y sostuvieron la ilusión de los Faraones. Australia no logró la misma eficacia y quedó eliminada después de haber forzado el empate durante el tiempo regular.


El partido había comenzado mejor para Egipto, que golpeó temprano y encontró una ventaja importante. A los 13 minutos del primer tiempo, Emam Ashour marcó el 1 a 0 y puso a su equipo en posición favorable. Ese gol obligó a Australia a adelantar líneas y a buscar el empate con mayor insistencia.
OTRAS NOTICIAS:
La reacción australiana llegó en el complemento, aunque no por una jugada limpia de definición propia. A los 10 minutos del segundo tiempo, Mohamed Hany convirtió en contra y dejó el marcador 1 a 1. Ese tanto cambió el clima del encuentro y abrió un tramo mucho más disputado.
Desde entonces, el desarrollo se volvió cerrado y con pocos espacios. Egipto intentó recuperar la iniciativa, mientras Australia buscó aprovechar el envión anímico del empate. Ninguno de los dos logró romper la igualdad antes del final del tiempo reglamentario.
El alargue tampoco modificó el resultado. Los dos equipos sintieron el desgaste físico y administraron riesgos, conscientes de que un error podía dejar afuera a cualquiera. La definición por penales apareció entonces como el desenlace inevitable de un cruce equilibrado.
En ese escenario, Egipto fue más preciso y transformó cada remate en una señal de autoridad. La presencia de Mohamed Salah también pesó en la tanda, porque el capitán asumió su penal en un momento de presión extrema. Su conversión acercó al seleccionado africano a una clasificación que ya quedó como una marca histórica.
OTRAS NOTICIAS:
Para Australia, la eliminación tuvo un sabor amargo porque había logrado sostenerse en partido después de quedar en desventaja. El empate en el segundo tiempo le dio vida y la llevó hasta los penales, pero allí falló en los momentos decisivos. La derrota frenó su recorrido en el Mundial 2026.
Egipto, en cambio, celebró un triunfo que supera el resultado puntual. El seleccionado africano avanzó por primera vez a los octavos de final y sumó una victoria de enorme peso simbólico para su fútbol. Ahora esperará su próximo rival con el impulso de una noche que ya forma parte de su historia.














