
Noruega cambió su historia en el Mundial con un técnico que volvió al fútbol después de morir
Deporte11/07/2026
REDACCIÓNStåle Solbakken llevó por primera vez a su selección a los cuartos de final de una Copa del Mundo. Años antes había sufrido un paro cardíaco que terminó con su carrera como jugador.

Noruega alcanzó por primera vez los cuartos de final de un Mundial después de eliminar 2-1 a Brasil en los octavos y quedó a las puertas de otro desafío de máxima exigencia frente a Inglaterra. Detrás de ese recorrido aparece la figura de Ståle Solbakken, un entrenador de 58 años que atraviesa el momento más importante de la historia futbolística de su país después de un largo camino marcado por éxitos, frustraciones y un episodio que cambió por completo su vida.
El actual seleccionador asumió el cargo en diciembre de 2020, cuando comenzaba a consolidarse la generación integrada por Erling Haaland y Martin Ødegaard. Los primeros resultados no acompañaron ese proceso y Noruega quedó afuera del Mundial de Qatar 2022 y de la Eurocopa 2024. Las críticas apuntaron directamente al entrenador, señalado por no conseguir que una de las mejores camadas de futbolistas del país participara de las principales competencias internacionales.


La continuidad de Solbakken también estuvo en duda después de esa eliminación. El propio técnico admitió entonces el momento que atravesaba al afirmar: "Estoy determinado a intentarlo una vez más, y creo que eso será todo". Sin embargo, permaneció en el cargo y encabezó un ciclo que terminó modificando el rumbo de la selección.
La recuperación comenzó en las Eliminatorias para el Mundial 2026. Noruega ganó los ocho partidos de esa instancia y protagonizó una de las actuaciones más destacadas de su historia reciente frente a Italia, rival directo por la clasificación. El conjunto escandinavo se impuso 3-0 en el primer enfrentamiento y luego le provocó a la Azzurra la peor derrota como local de su historia en Milán, un resultado que terminó de consolidar la confianza del plantel.
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Ya en la Copa del Mundo, el entrenador encontró una estructura ofensiva alrededor de las principales figuras del equipo. El esquema colocó a Ødegaard como organizador, a Alexander Sørloth como referencia complementaria y liberó espacios para Haaland, autor de dos goles en la victoria frente a Brasil. Solbakken resumió esa idea con una frase cargada de ironía: "Tenemos un concepto ofensivo que funciona y además tenemos algunos goleadores, especialmente uno, que es bastante bueno".
El momento deportivo actual adquiere otra dimensión cuando se repasa la historia personal del entrenador. El 13 de marzo de 2001, durante un entrenamiento con FC Copenhagen, sufrió un ataque cardíaco que detuvo su corazón durante siete minutos. Fue declarado clínicamente muerto antes de ser reanimado dentro de la ambulancia que lo trasladaba hacia el hospital, donde permaneció 26 horas en coma.
Años después recordó parte de aquella experiencia. "Recuerdo que vi una luz azul y después apareció un túnel. Recuerdo que pensé que me gustaría quedarme un poco más", contó en el podcast Drivkreft. Los médicos detectaron una deficiencia congénita como origen del episodio, le colocaron un marcapasos y le recomendaron abandonar definitivamente la práctica profesional del fútbol.
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Ese diagnóstico puso fin a su carrera como jugador cuando tenía 33 años, pero abrió otra etapa. Apenas un año después comenzó a trabajar como entrenador y desarrolló una trayectoria de 26 años en clubes de Dinamarca, Inglaterra y Alemania antes de asumir la conducción de la selección noruega.
Su vínculo con la historia del fútbol de Noruega, además, comenzó mucho antes de ocupar el banco de suplentes. Integró el plantel que disputó el Mundial de Francia 1998, donde ingresó desde el banco en la recordada victoria sobre Brasil durante la fase de grupos y también participó del encuentro de octavos de final frente a Italia, que terminó con la eliminación de los escandinavos. Aquella campaña permaneció durante décadas como el punto más alto del seleccionado.
El presente modificó ese lugar en la memoria deportiva del país. La clasificación a cuartos de final ya representa el mejor resultado conseguido por Noruega en una Copa del Mundo y todavía queda un nuevo desafío por delante frente a Inglaterra. Después de transformar un proceso cuestionado en una campaña histórica, Solbakken buscará extender el recorrido de un equipo que ya rompió su propio techo competitivo.













