
La Federación Colombiana de Fútbol resolvió dar continuidad al proceso encabezado por Néstor Lorenzo y confirmó que el entrenador argentino seguirá al frente del seleccionado nacional hasta la Copa del Mundo de 2030. La decisión llegó después de la participación del equipo en el Mundial 2026 y ratificó la confianza en el trabajo desarrollado desde su llegada.



El nuevo acuerdo garantiza la permanencia de Lorenzo para afrontar las próximas competencias internacionales y el inicio de un nuevo ciclo mundialista. De esta manera, Colombia mantendrá el mismo cuerpo técnico con el que recuperó protagonismo en el escenario sudamericano e internacional.
OTRAS NOTICIAS:
La federación respaldó públicamente la decisión mediante un comunicado oficial. "El profesor Lorenzo lidera el combinado nacional desde 2022. Durante este periodo, alcanzó un invicto de 28 partidos, obtuvo el subcampeonato de la Copa América 2024 y la clasificación a la Copa Mundial de la FIFA 2026", expresó la entidad.
Los números acompañan el recorrido del entrenador argentino. Desde su llegada dirigió 51 partidos, entre compromisos oficiales y amistosos, con un balance de 31 victorias, 12 empates y ocho derrotas, estadísticas que sostuvieron la decisión de prolongar su contrato.
La campaña en la última Copa del Mundo también formó parte de la evaluación. Colombia avanzó hasta los octavos de final después de finalizar como líder de su grupo, aunque su recorrido terminó frente a Suiza, selección que se impuso en la definición por penales tras un empate sin goles.
OTRAS NOTICIAS:
La eliminación no modificó la valoración interna sobre el proceso. La dirigencia entendió que el equipo mostró una evolución competitiva y decidió consolidar el proyecto con vistas a los próximos desafíos del calendario internacional.
En el mismo comunicado, la Federación explicó el sentido de la renovación. "Ratifica su respaldo al proceso técnico" encabezado por Lorenzo, quien continuará conduciendo al seleccionado durante el nuevo ciclo rumbo a la próxima Copa del Mundo.
Con la confirmación oficial, Colombia evitó abrir una etapa de transición y apostó por la continuidad de un entrenador que logró consolidar una identidad futbolística, resultados positivos y una campaña que devolvió al seleccionado a los primeros planos del continente.















