
Murió Jorge Williams, el sastre que vistió a gobernadores y soñó con vestir a Messi
Chubut25/08/2026
REDACCIÓNA los 84 años, y tras 73 de oficio, falleció el creador que transformó la sastrería en una forma de libertad y dejó un legado de 200 trajes únicos.

El sastre Jorge Williams vistió a gobernadores como Atilio Oscar Viglione y Mario Das Neves en Chubut, y a Adolfo Rodríguez Saá de San Luis. Además, soñaba con crear un traje de la Argentina para Lionel Messi y había expresado que le hubiera gustado vestir a Diego Maradona.
Esta tarde, a los 84 años, falleció el hombre que se dedicó al oficio de la sastrería durante 73 años. Williams dejó detrás una historia de creaciones que desafiaron la uniformidad, convirtiendo su trabajo en un modo de plantarse frente al mundo. Él no se consideraba simplemente un sastre, sino un creador.


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Su filosofía de vida, que parecía cosida a mano, se sostenía en una idea tan sencilla como incendiaria. Williams la resumía en una frase que guio su carrera y su existencia: «Ser libre es vestirse como uno quiere».
Conectado siempre con Puerto Madryn, cada vez que podía se acercaba en el anversario de la ciudad y en el cumpleaños de #LA17 a saludar ataviado con alguno de sus muchos trajes
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Su camino en el oficio comenzó a los diez años, cuando su padre decidió que debía aprender una profesión. Esto ocurrió después de que Williams repitiera de grado en una escuela del Valle del Chubut en 1952, donde una maestra le pegaba con una regla en la mano por ser zurdo.
Para Williams, el traje no era una simple prenda, sino que lo consideraba una declaración de principios y una forma de respeto. Concebía cada una de sus creaciones como una verdadera arquitectura sobre el cuerpo de la persona que lo portaba.
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Entre sus creaciones más reconocidas se encontraban sus capas, que él mismo insistía en diferenciar de las banderas, a pesar de la confusión que a veces generaban. Tenía tres de estas prendas, y utilizaba cada una para una ocasión diferente, demostrando su atención al detalle y al simbolismo de la vestimenta.
Su estilo de vida era tan cuidado como sus diseños. Se levantaba temprano todos los días, prestaba especial atención a su alimentación y mantenía una estricta rutina de ejercicios.
Incluso después de cumplir 80 años, continuaba con sus prácticas saludables y se mantenía activo. Parte de su rutina consistía en colgarse para estirar la columna y visitar la plaza Las Heras para hacer jueguitos con una pelota de fútbol.
El legado material que dejó incluye una colección personal de aproximadamente 200 trajes. Algunos de ellos eran de corte clásico, pero muchos otros resultaban imposibles de clasificar, confeccionados con retazos, etiquetas de marcas y restos de otras prendas.














