
Condenan a un enfermero de Esquel a dos años y medio de prisión por robar morfina
Policiales04/09/2026
REDACCIÓNEl enfermero Marcelo Gustavo Villarroel fue condenado a dos años y medio de prisión por robar morfina, con inhabilitación por abuso de su función pública y persistencia.



Un “sólido conjunto de agravantes” fue valorado por el tribunal mixto de Esquel para determinar la pena de un enfermero acusado de robar morfina. Entre los factores presentados por el fiscal Fidel González se encuentran la “naturaleza del bien sustraído”, el “abuso de la función pública y posición de confianza” y la “persistencia en la conducta”. La sustracción del opiáceo, de disponibilidad restringida, redujo la reserva sanitaria del servicio público de emergencias.
La sentencia dictada este jueves contra Marcelo Gustavo Villarroel, un enfermero con más de 30 años de carrera, fue de dos años y seis meses de prisión de ejecución condicional. Adicionalmente, el tribunal lo inhabilitó para ejercer la enfermería por el doble de tiempo de la condena, es decir, por un período de cinco años.


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Los robos se cometieron en dos oportunidades durante un breve lapso de tiempo: el 26 de diciembre de 2024 y el 5 de enero de 2025. Ambos hechos ocurrieron de madrugada, cuando había menos personal en la guardia del Hospital Zonal de Esquel. En total, Villarroel sustrajo siete ampollas de morfina.
Para cometer los ilícitos, el enfermero llegó a hurgar en las pertenencias de una compañera para obtener las llaves del estante donde se guardaba la medicación. De esta manera, vulneró su privacidad y superó los mecanismos de resguardo institucional, aprovechando su conocimiento detallado de las rutinas y los lugares de guardado del hospital.
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Como única circunstancia atenuante, el tribunal contempló la falta de antecedentes penales del condenado, según destaca un escrito del Ministerio Público Fiscal provincial. Por otro lado, la investigación se inició tras una denuncia presentada por el director del hospital, quien advirtió sobre el faltante de medicación sensible.
Tras la denuncia, la instalación de cámaras de seguridad en el establecimiento permitió detectar que Villarroel era el responsable de los robos. A pesar de su condena, las ampollas de morfina sustraídas nunca fueron halladas y hasta el día de hoy se desconoce cuál fue el motivo de los robos o el destino final del opiáceo.
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