“La oración zen de la famosa novela de ciencia-ficción de Frank Herbert se convierte en buen recurso estos días de temor y zozobra”, reflexiona Jacinto Antón, periodista de “El País”. Y escribe a partir de esa reflexión una excelente nota rememorando sus sensaciones al leer la monumental obra de ciencia-ficción de Frank Herbert.

La nota es extensa, demasiado para reproducirla completa en estas páginas. Nos limitaremos entonces a comentar el final de la misma. Quien quiera experimentar el placer de leerla completa puede hacerlo aquí.

“En la peripecia del protagonista juega un papel importante la oración de la que hablaba al principio, la Letanía contra el Miedo del ritual Bene Gesserit (la sociedad secreta de mujeres sabias y manipuladoras que es una de las fuerzas en el juego de poder del universo de Dune). Esa plegaria de estilo zen la recita Paul Atreides en varios momentos (apurados) de la novela y yo me la aprendí de memoria y la he musitado desde entonces durante cuarenta años para conjurar mi miedo en aviones, telesillas, ascensores, pasajes oscuros y conductos angostos. Reza así:

“No debo tener miedo. El miedo mata la mente. El miedo es la pequeña muerte que conduce a la destrucción total. Afrontaré mi miedo. Permitiré que pase sobre mí y a través de mí. Y cuando haya pasado giraré mi ojo interior para escrutar su camino. Allá donde haya pasado el miedo ya no habrá nada. Sólo estaré yo”.

Funciona estupendamente. Prueben en estos días de alarma y congoja”.

Fuente Jacinto Antón – El País