A partir del impulso de colectivos de personas que buscan que el lenguaje cointemple los nuevos géneros, surgió el denominado “lenguaje inclusivo”, que busca deslegitimar cualquier expresión sexista que minimice los roles, principalmente el de las mujeres.

Es por eso que aparece el uso de las palabras terminadas en E, como variante a las terminaciones en O o A, que denoten el género masculino o femenino.

La profesora Ana Virkel, docente Honoraria de la Universidad de la Patagonia San Juan Bosco y miembro de la Academia Argentina de Letras, explicó el correcto uso del lenguaje y la inconveniencia de la utilización de la E.

Puntualizó que el lenguaje ya es inclusivo y que los terminaciones en E chocan con las reglas de la construcción lingüística y entorpecen el idioma.

No obstante aclara que el lenguaje es dinámico y evoluciona y quizás en algún futuro lejano podrían aparecer nuevas formas de expresarse.