Alicia Cristina, ganadora del Eisteddfod

Alicia Cristina de Volpi fue reconocida por sus poemas en la reciente edición del evento cultural madrynense.

Con una importante concurrencia se llevó a cabo el sábado pasado la 15° edición del Eisteddfod Mimosa en la Escuela N° 789.

En la Competencia N° 20, la más alta distinción de poesía en idioma castellano, fue para la escritora oriunda de Gaiman que actualmente reside en Playa Unión, Alicia Esther Cristina de Volpi, con el poema “Por ser una mujer” (A Catherine Roberts Davies).

Alicia Cristina de Volpi

Recordemos que Catherine fue la primera mujer galesa adulta fallecida en este territorio y que durante el Sesquicentenario de la Colonización Galesa del Chubut en 2015, sus restos fueron restituidos con la presencia de su tataranieta llegada desde Canadá y descansan a metros del Museo del Desembarco, en Punta Cuevas, muy cerca del lugar donde fueron hallados.

En la misma competencia, la poeta también recibió la Mención Especial que se otorga, por su poema “Tegai, venas de utopía”, dedicado a Tegai Roberts, quien desde Gaiman a lo largo de su vida tuvo una labor prolífica en la cultura galesa.

Por ser una mujer…
(A Catherine Roberts Davies)

por el brazo largo de la libertad
empujando el arraigo tras un sueño ultramarino
por soñar con los días por venir
contra vientos borrascosos hacia un sur temido

por ser nadie y musa sin pasaporte a la gloria
cargando heridas abiertas como equipaje
como Juana de Arco con su blasón de lucha
fue mujer mudando su continente-misión
por fingir bonanza musitando davídicos salmos
envuelta en tos febril subió al terrón del risco
y su alma huérfana en ciernes sobre el médano
tuneleó un raudo silencio en el resquicio

por la dentellada profana que arrancara el amasijo
de astilla y grava perdido en la hondura
rastreando su rostro hambreado de identidad
se hizo el milagro que prendió la luz de su regreso

y por ser Catherine,
una mujer rescatada de una red de silencio…
Punta Cuevas adopta en pompas de aniversario
su presencia de inacabada voz

y en alfombra de dunas
venciendo olvidos y cansancios urbanos
bajo tres jirones hermanados en lo alto
cicatriza con azar y ardua ciencia la orfandad

Dios conspiró…
y por si acaso
la doble misión dejó enraizada
en el Valle con el florecer de almendros
¡y en el peñasco su libre voz gloriando
un templo de coirones y neneos!

SEUDONIMO: Náyades

Tegai Roberts. Foto CAP
Tegai Roberts

Tegai, venas de utopía

En memoria de Tegai Roberts, incansable hacedora cultural, fallecida el 23 de abril de 2014 en Gaiman. La coincidencia con el “Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor”, signa la herencia de su prolífica investigación volcada en documentos y libros.

I

Lewis desde Gales al nido gris de lejanas lomas
en inusual mudanza salvaba la identidad
del haz de galesas venas peregrinas.
Lejos de la opresión y el carbón aciago
en la tierra nueva pronto el desconcierto
alambró sus ansias
y saldo de púas fueron los impensados duelos…
pero la apuesta colona de porfiados pastores
en motín de palas por el yuyaral sediento
segó espigas que en panes bendijeron
y al celo tehuelche hermanaron su paz.
-Y se hacía posible la utopía -.

II

Un nuevo siglo abrieron en libre canto y oración.
La humilde bitácora de la aldehuela
mecía a Tegai al solaz de biblias
tallando su sino de solidarias venas.
En su andar en el Camwy su valija de arte
y en el novel museo de silbante halo
plantaba sus raigones profetas
y al galanteo de mieles celtas
lució el señorío azulino del manto druida.
-Y se hacía certeza la utopía –.

III

Gastados otoños enmudecieron
con sus desabrigadas acuarelas a los pies de Dios…
oración y canto en Bethel esparcieron loas de corazón puro
y filigranas de narcisos calaron el credo sesquicentenario.

IV

En el celestial hechizo de coros trashumantes o estaciones sin andenes
como heraldo de su audaz progenie
engrosa la monumental apuesta del haz de venas liberadas.
En su arcón de arpas descansa la épica del dragón.
-Y sabe a orfandad la utopía -.

Seudónimo: Náyades