GOBIERNO NACIONAL

La secretaria de Energía reclama que sea entre las 13 y las 16, cuando se registran los picos de consumo. El Gobierno también dispuso trabajo remoto para los empleados públicos.

El Gobierno negocia con un grupo de empresas que reduzcan el consumo eléctrico entre las 13 y las 16 para evitar cortes masivos de luz como los registrados en los últimos días frente a la ola de calor extrema que afecta a gran parte del país.

La reducción implicaría acortar jornada de trabajo en las distintas empresas e industrias en horas pico de consumo eléctrico, lo que podría afectar la producción.

«Estamos llevando adelante una conversación muy saludable hasta este momento desde la Secretaría de Energía con los grandes consumidores, porque obviamente la mayor demanda de energía viene de parte de las grandes empresas e industrias que están participando en este círculo virtuoso de reactivación de la economía y que hoy en muchos casos van a hacer algún tipo de control del uso de energía durante las horas pico y de mayor demanda», afirmó.

La portavoz indicó que a raíz del aumento del consumo previsto para este jueves y viernes, las estimaciones de los especialistas dan cuenta de una utilización récord de la potencia instalada que podría «tener un requerimiento de 28.800» megavatios, un nivel «más elevado» que el del martes pasado.

Cerruti puso de manifiesto el peso de los grandes usuarios en la demanda total de energía eléctrica, y señaló que representan aproximadamente 10.000 de los 28.000 MW que se prevé alcanzar en el curso de la tarde de hoy y mañana.

Por tal razón, remarcó la importancia del «diálogo profundo y minucioso» con las cámaras empresarias representativas de esos sectores, entre las que mencionó a la Unión Industrial Argentina (UIA) y a la Asociación de Industriales Metalúrgicos (ADIMRA).

Cerruti precisó que demás de conversar con la UIA y los metalúrgicos, negociarán con la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires, con la Industriales Pymes Argentinos, con la CAM y con los sectores de textil, plástico, madera y calzado.

Fuente: Clarín