ISLAS MALVINAS

El 14 de junio, día de triste recuerdo para los argentinos y en especial para los patagónicos. Hoy hace 39 años que, con la rendición de nuestras tropas, terminaba la guerra de Malvinas.

En la Patagonia y en especial Puerto Madryn, Trelew, Comodoro Rivadavia y Puerto Deseado, ciudades de contacto directo con las islas y las tropas, vivimos esa guerra con una intensidad que nada tuvo que ver con el clima, que durante la guerra de Malvinas, se registraba especialmente en la Capital Federal.

Alarmas, ejercicios de guerra, oscurecimientos totales, noches con calles sin luces, ventanas tapadas, luces de automóviles restringidas, buques amarrados en nuestros puertos, tropas acantonadas en el norte de Madryn, domingos en los que decenas de madrynenses que venían a buscar a LU17 a soldados para compartir con ellos y en familia el almuerzo; muchos vecinos que ponían a disposición de esos soldados sus teléfonos para que se comunicaran con sus lejanas familias que nada sabían de ellos, eran alguna de las situaciones que vivimos en Madryn durante los 74 días que duró la guerra.

El Mundial España 1982 había comenzado el día anterior, domingo 13 junio, con una derrota de Argentina frente a Bélgica por 1 a 0. El lunes 14 de junio, Polonia empataba con Italia, y Brasil vencía 2 a 1 a la Unión Soviética.

Esa noche del 14 de junio en mi condición de vicepresidente de la Asociación de Radiodifusoras Privadas Argentinas (ARPA), junto con otros directivos de medios y periodistas, unas 10 personas en total, fuimos citados a la sede del Estado Mayor Conjunto a las 19 horas.

Allí se presentaron un General, un Almirante y un Brigadier, quienes nos comunicaron simplemente: “Ha cesado la lucha en Malvinas”, y sin dar más información, se retiraron.

El breve y formal anuncio fue un anticipo del comunicado 165 dado a conocer al día siguiente por el Estado Mayor Conjunto informando: «En el día de ayer, 14 de junio de 1982, se produjo la reunión entre el comandante de las fuerzas inglesas, Jeremy Moore, y el comandante de la guarnición militar Malvinas, General de Brigada Mario Benjamín Menéndez. En dicha reunión se labró un acta, en el cual se establecen las condiciones de cese de fuego y retiro de tropas».

Si bien ese fin ya se avizoraba, representó un fuerte impacto ser testigo del anuncio.
Recuerdo que regresé a mi departamento y esa noche tenía una cena con algunos amigos en uno de los entonces carritos parrilleros de La Costanera Norte. Allí, el ambiente era normal y dominaba el bullicio y el Mundial de Futbol.

Habíamos perdido la única guerra de Argentina en su historia, teníamos cientos de soldados caídos y eso no parecía existir, y uno que venía con el clima que vivíamos en la Patagonia, más el anuncio del que acababa de ser uno de los pocos testigos, me hizo insoportable el lugar y fue así que, disculpándome con mis amigos, me retiré del restaurante.

Ese hecho quedó registrado en mi memoria, como la fotografía de la diferencia total con que vivimos Malvinas los patagónicos, respecto al resto del país. Esto no significa ninguna descalificación, sino una realidad personal y regional que viví y vivimos y hasta hoy, es un recuerdo imborrable.

En este 14 de junio, un sincero homenaje a todos los que combatieron en la Guerra de Malvinas.

Héctor Gabriel “Pepe” Castro