AVILÉS ENFERMERO Y PASTOR EN GASTRE

Lo afirmó Roberto Avilés, enfermero del hospital de Gastre, y pastor evangélico. Como referente social, celebró que las localidades de la Meseta del Chubut se hayan manifestado por las calles para reclamar por su desarrollo. Y habló de las carencias que padece la gente del lugar. “Necesitamos producir para tener, no el asistencialismo”, dijo.

Avilés se manifestó como referente social, respecto a la necesidad de que la región de la Meseta del Chubut pueda decidir acerca de su forma de desarrollo. En este sentido valoró las manifestaciones que se realizaron la semana pasada con la participación en las calles de vecinos que rechazaron las imposiciones provenientes de las localidades más pobladas y desarrolladas de la provincia.

Así, como enfermero, pastor y ex presidente de la Cooperativa, mencionó las variadas carencias que tiene la región, en cuanto a servicios, infraestructura, oportunidades de trabajo, y alternativas de actividades extra escolares para los más chicos, entre otros aspectos. Por eso, no ocultó su acuerdo con los reclamos que hace pocos días coparon las calles de Gan Gan, de la misma Gastre y de otras localidades aledañas.

“Desde que llegué siempre me había llamado la atención que Gastre era un pueblo tan callado. Había decisiones más de las localidades vecinas que de Gastre, a pesar de sus necesidades”, dijo Avilés. 

Como enfermero, explicó que “hospitales como Gan Gan están sin gas, no tenemos una ruta asfaltada, hay rutas de tierra. Desde el hospital tenés que salir por una urgencia y no vas a llegar al destino. Las rutas son un desastre”.

“Muy poco visitado” y sin alternativas

Avilés lamentó que el pueblo «es muy poco visitado» por funcionarios, y argumentó que «en cantidad de votos es insignificante”. Y dijo que la manifestación de hace pocos días “es lo que se tendría que haber hecho desde un principio. No puede decidir por nosotros una comunidad que está a 400 o 500 kilómetros, porque las necesidades son distintas entre las regiones. 

GASTRE RECLAMOS

Lamentó que muchos chicos tienen potencial para realizar actividades extra escolares-danzas, canto, teatro, o algún deporte- pero no pueden acceder a esas áreas como en las grandes ciudades, y quedan relegados en parte de su infancia.

La Meseta se maneja a caballo, “Acá no hay 4×4 ni tecnología de punta. ¿Qué nos pueden venir a decir desde Madryn, Trelew, Esquel o Rawson donde tienen vehículos y tecnología?”, se preguntó.

“Va a ser otra la historia”

Por eso, dijo, “duele cuando uno escucha desde Puerto Madryn que le dicen no a la mina”. Con ese criterio, afirmó: “Nosotros tendríamos que ir a Madryn a decirles no a las ballenas, o no a Aluar. O a la Cordillera a decirle no al turismo. Esquel está a 300 kilómetros de acá. Es entrar en mezquindad. ¿En qué les afecta a ellos que Gastre crezca?”.

“La verdad es que hay que felicitar a la gente de Gastre porque tomó las manceras del arado, y a partir de ahora va a ser otra la historia. Se va a acabar la historia del miedo, del letargo. Es gente que tiene mucho respeto. Pero por ese respeto se confundieron muchos e hicieron que se espere de otras personas que algo cambie”, sostuvo. Y agregó que la pregunta de la gente de la zona “es por qué no pueden decidir. ¿Por qué en otros lugares se hace una manifestación y las autoridades responden?”.

“Nosotros estamos por la verdad y la justicia, y si esto se lo tengo que decir al Presidente de la República se lo voy a decir. Vamos a luchar por lo que todo Dios nos dejó y podemos usar”, concluyó.

 

Fuente Sur Actual