Lanzamiento OADES

Se trata de un grupo de profesionales e investigadores con la premisa de “generar una economía sana, con la responsabilidad de un ambiente sostenible”. En la presentación estuvieron Natalia Casadidio, Claudio Scaletta, Eduardo Crespo y Alejandro Fiorito.

El Observatorio Argentino para el Desarrollo Sostenible (OADES) realizó el último miércoles su lanzamiento a través de un webinar en el que expusieron miembros del Consejo Directivo que hicieron hincapié en “generar una economía sana, con la responsabilidad de un ambiente sostenible”, como planteó la socióloga Natalia Casadidio.

Participaron además del lanzamiento el economista y periodista Claudio Scaletta; el doctor en Economía y politólogo Eduardo Crespo; y el economista Alejandro Fiorito, con la moderación de Diego Hernández, también miembro fundador de OADES, e ingeniero en Minas y especialista en dirección de organizaciones.

Casadidio fue la encargada de presentar el espacio, al que describió como “una organización sin fines de lucro”, en la que “somos muchas personas de distintas partes del país que estamos comprometidas con el desarrollo sostenible, entendido desde la tríada ambiente, sociedad y economía”.

“No podemos entender al desarrollo sostenible solo desde la economía olvidándonos del ambiente y de la sociedad”, resumió.

Sostuvo que “se han desarrollado algunas líneas de pensamiento que dan respuestas a esta problemática”, y comentó que “en estas charlas nos planteamos si existe una dicotomía entre ambiente y desarrollo”.

Falso ambientalismo

Criticó en este sentido al “falso ambientalismo”, porque “todas las propuestas que hace no reducen la emisión de carbono”.

“Por ejemplo, el gran enemigo de este falso ambientalismo es la megaminería, como si en el capitalismo avanzado se pudiera producir a pequeña escala. Y otro de los enemigos son los transgénicos, la agricultura moderna que permite que alimentemos a 8.000 millones de personas”. En este aspecto concluyó: “Proponemos desde OADES mostrar estos procesos productivos”.

En tanto, Alejandro Fiorito hizo un repaso de la evolución reciente de las ideas sobre ambiente, desde los años 70. Dijo que estas ideas “apuntan a un cambio de consumo, que mezclan con una visión de salida del sistema capitalista”. Criticó en ese sentido lo que llamó los “modelos de decrecimiento que promueve la visión prohibicionista”.

Desacoples con cambios técnicos

Eduardo Crespo comentó en su exposición que “el ser humano está inserto en el ambiente, y sus condiciones de existencia siempre dependieron de condiciones y restricciones ambientales”.

“La historia del ser humano es la historia de desacople con respecto al deterioro ambiental”, explicó. “El problema que tenemos ahora a nivel global -diagnosticó- es que la forma como usamos energía en la actualidad, que es por combustibles fósiles, tiene un efecto ambiental, que es el calentamiento global. Esto está poniendo un nuevo límite a la capacidad de expansión de la humanidad”.

Ante ello sostuvo: “No veo ninguna otra salida que otro desacople asociado con el uso de la energía que permita seguir creciendo, seguir aumentando los niveles de vida reduciendo las emisiones de dióxido de carbono y los impactos ambientales de las actividades. Y creo que no hay otra alternativa que no pase por un gran salto en las condiciones técnicas de producción”.

En este aspecto afirmó que “el problema esencial argentino no es el cambio climático, que depende de lo que hace todo el mundo. Si Argentina cambia su modo de producción de energía y el mundo no lo hace, no va a ocurrir nada, y viceversa. Somos marginales en este sentido”.

“Los problemas ambientales más acuciantes en la Argentina tienen mucho más que ver con temas a los que nos les estamos dando importancia: basurales, cloacas, contaminación de ríos cercanos a centros urbanos, en zonas densamente pobladas”, enumeró.

“Hay un pensamiento mágico que cree que las cosas se resuelven de manera espontánea. Se cuestiona el extractivismo, se dice que la minería no transforma, pero todo esto no aparece de un día para otro. Son necesarias divisas y un Estado fuerte, que tenga la capacidad de tomar decisiones” cerró.