Nunca como en estos días los vecinos de la ciudad rionegrina de Sierra Grande se vieron enfrentados a un verdadero dilema entre las promesas de un futuro que saben incierto y la realidad de un pasado que conocen demasiado bien como para querer repetirlo.

Efectivamente, desde el gobierno provincial se les ha informado que su localidad es una de las ocho de la provincia de Río Negro que han sido “nominadas” para recibir la instalación de una central nuclear que, según les dicen, llevaría prosperidad, trabajo y crecimiento a sus habitantes.

Sierra Grande en el límite entre Río Negro y Chubut

Claro que la sola palabra “nuclear” evoca, no sólo una multimillonaria inversión en dólares y fuentes de trabajo para cientos de rionegrinos, sino también peligros de triste recuerdo para el mundo entero. Y, para peor, esa promesa de futuro luminoso llega empañada por las enormes dudas que les provoca que el nuevo emprendimiento sea, otra vez, encarado por una empresa de origen chino, origen que en los últimos años les ocasionó múltiples sinsabores y disgustos.

La experiencia del pueblo de Sierra Grande con la empresa minera china MCC no pudo ser peor: incumplimientos de las leyes laborales argentinas, conflictos por promesas incumplidas y, finalmente, el despido de más de 200 trabajadores -número que para la población de Sierra Grande es inmenso- les ha dejado un sabor muy amargo, y ha provocado que un grupo de vecinos autoconvocados se opongan de plano a la iniciativa.

Además, la central nuclear prometida necesitará agua para funcionar. Y desde la ruptura de los acueductos abastecedores de agua a la ciudad, la comunidad se ha visto afectada por interrupciones en el suministro de la misma, y que, en algunos casos, persisten desde su inicio sin ser aun solucionados, y hay sectores de la población que siguen con la carencia de este servicio. Tuvo que intervenir la senadora nacional por Río Negro Magdalena Odarda, quien realizó un reclamo a Aguas Rionegrinas ante los constantes reclamos presentados por vecinos de la ciudad de Sierra Grande en relación a la provisión de agua potable.

Como si esto fuera poco, la empresa minera MCC, luego de despedir a sus trabajadores incumpliendo un compromiso por el que recibió del gobierno provincial cuarenta millones de pesos, hace pocos días embarcó 30.000 toneladas de hierro en Punta Colorada. El mineral que se carga corresponde a un acopio de unas 60 mil toneladas que quedaron en el puerto de Punta Colorada, suficiente para hacer dos cargas de este tipo, según señaló el apoderado de la firma, Jorge Roa. El destino de la carga es Estados Unidos.

Este embarque causó indignación entre muchos de los trabajadores despedidos y sus familias, que debieron observar impotentes como la minera china, luego de despedir a sus 250 trabajadores, seguía obteniendo ganancias mientras abandonaba al pueblo de Sierra Grande a un futuro de desempleo e incertidumbre.

Un verdadero “dilema de hierro”: ¿confiar nuevamente en las promesas de otra empresa china? o, como señalaba un vecino hace pocos días: “no queremos que nos engañen de nuevo. El que se quema con leche, cuando ve una vaca, llora”.