RODRIGO ACUÑA LOS ALTARES

Lo afirmó Rodrigo Acuña, un joven de 25 años oriundo de Los Altares pero que hoy reside en Trelew por cuestiones laborales. “Las poblaciones de otras ciudades están queriendo decidir por algo que es nuestro”, consideró en relación con el desarrollo minero.

Rodrigo Acuña es un joven de 25 años de Los Altares que actualmente reside en la ciudad de Trelew por cuestiones laborales. Aficionado a la recolección de minerales, cuenta su verdad desde el interior profundo. Imposibilidad de crecer y falta de visión de futuro es la actualidad de los jóvenes del pueblo.

“Yo viví toda la vida en Los Altares pero como la Delegación de Familia se cerró, el año pasado me enviaron a Trelew a trabajar. Me sigue costando el desarraigo. Uno se acostumbra a su lugar y la familia, pero no había opción”, indicó.

En Los Altares quedó toda su familia. Su mamá es la única con trabajo, es portera de la escuela. Su papá hace changas y sus dos hermanos, de 19 y 26 años, son desocupados. “La mayoría de mi familia está sin trabajo. En Los Altares la gente no consigue trabajo estable para desarrollarse porque nunca crearon las posibilidades para los jóvenes”, cuestiona.

“Hoy en día la minería sería una salida muy importante para muchos jóvenes y personas más grandes. Actualmente la ganadería y agricultura están muertas en el pueblo. Los campos están abandonados. Los pobladores fueron emigrando porque se iban quedando sin animales”, comentó.

Añadió que la falta de infraestructura es otra de las problemáticas. “La posibilidad que existan empresas que puedan invertir en el lugar nos cambiaría la vida, porque nos traería infraestructura y trabajo estable”.

Agregó en este sentido: “Las poblaciones de otras ciudades están queriendo decidir por algo que es nuestro. Nosotros no vamos a decidir a Comodoro para que no exploten el petróleo ni a Madryn que no saquen el aluminio. Que nos dejen decidir por las cosas que son nuestras y que sólo nosotros sabemos cómo se vive”, pidió Acuña.

Por último, brindó un mensaje a los jóvenes: “No se queden callados. Reclamen por lo que quieren para sus comunidades. Muchas veces los callan porque dependen de alguna manera de algún organismo. Alcen su voz porque quedarse callado no sirve de nada. Ya basta con que la única salida es salir del pueblo. Hay muchos que quisieran volver, pero no lo hacen porque no hay oportunidades”, declaró.